Cuando MinHo ayudo a subir las maletas al taxi JiSung seguía en shock, no podía creer que estaba pisando tierras francesas con un alfa guapísimo y que para colmo parecía manejar el francés de una forma casi perfecta; no le daba vergüenza admitir que escuchar la ronca voz de MinHo hablando en francés le había puesto a temblar las piernas y casi gemir en público, ¿había algo más sexy?
"¿Estás mejor?" El alfa se burló rodeando los hombros de JiSung en un abrazo caluroso, casi como el clima.
Esa fue otra cosa que JiSung notó, mientras el clima en Corea era nublado y ligeramente fresco, en París hacia sol y un poco de aire.
"Yo... Wow..." Murmuró sin saber que decir y MinHo rió. "No te rías, alfa bobo." Le pegó leve en el pecho.
"Es lo que has dicho solamente desde que viste la torre, precioso, ¿qué quieres que haga?" JiSung hizo pucheros y Lee lo beso, suave y lento, disfrutando del roce inocente de labios.
"Es que todavía no me lo creo, ¡Estamos en París!" El omega miró al alfa como si aquello fuera algo extravagante. "¡Y hablas francés! Yo no sabía que hablabas francés, deberías enseñarme, por dios, estoy en París, estamos en París." Repitió una y otra vez hasta que se canso y MinHo se vio obligado a silenciarlo con otro beso en los labios.
Llegar al hotel fue otro show, como si no fuera sorpresa suficiente, cuando el alfa le mostró la habitación al omega había enloquecido totalmente, corría de un lado a otro y tocaba todos los objetos (e incluso las paredes) como si estuviera asegurándose de que fuera real.
Había revisado la pequeña sala de estar, la habitación, el baño con tina, el amplio closet que había, pero lo que lo enloqueció totalmente fue la pequeña terraza que salía con vista a la torre y con un pequeño jacuzzi a un lado, JiSung juraría que estaba soñando.
Para la noche con JiSung un poco más repuesto, MinHo lo llevo a cenar al elegante restaurante del hotel y después fueron de paseo, atravesaron calles empedradas con casas viejas rodeados de gente amable que les sonreía al verlos, MinHo lo abrazaba por la cintura, le respiraba quedito cerca del cuello cada cierto tiempo y JiSung enloquecía con cada metro que recorría. Los ojos miraban todo atentos y deseosos de verlo todo, probaron todos los postres que les ofrecieron y a media noche el alfa le regaló un par de flores que lo pusieron sentimental.
Cuando regresaron al hotel pasaban de la 1:30 de la mañana así que se limitaron a acurrucarse juntos con Lee siendo la cuchara grande y la sombra de la Torre Eiffel atravesando las cortinas.
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El segundo día no fue menos increíble, desayunaron en un restaurante frente a la torre y después subieron en ella, JiSung casi enloqueció en el elevador de los nervios y cuando se acercaron al borde JiSung gritó de la emoción, beso al alfa hasta el cansancio y se tomaron millones de fotos que jamás podrían ser expuestas, más tarde pasearon por los jardines, conocieron el arco del triunfo y visitaron algunas galerías.
Para la hora de comida MinHo decidió buscar alguna cafetería cercana y comieron algo que JiSung no supo pronunciar, pero sonaba demasiado elegante, lo comprobó cuando le sirvieron lo que parecía un pedazo de pollo bañado en vino y una deliciosa salsa acompañado de pequeñas zanahorias y papas hervidas con mantequilla, de tan solo verlo se le hizo agua la boca. Admiro al alfa comer caracoles rellenos de una salsa verde que a JiSung le pareció asquerosa y posteriormente viajaron en un bus de Tour que los llevo a conocer parte de la ciudad.
Fue un día lleno de risas y fotografías que quedaron guardadas en el teléfono del omega como un tesoro sagrado, cuando por la noche regresaron al hotel hicieron el amor en la oscuridad con suave música de fondo siendo la hermosa torre lo último que los dos vieron antes de llegar al orgasmo.
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Amantes ☞ MinSung
Hayran KurguLee MinHo es un buen alfa con muchos millones en la bolsa y un matrimonio monótono. JiSung es un omega caprichoso y la representación del pecado más grave en un matrimonio. Esta es una adaptación todos los créditos correspondientes a ©TommoOmega
