Fiorella
2 años atrás
—Entonces, más tarde vemos una película en mi casa ¿sí? — mire a Leo esperando una respuesta
—No sé si mi papá me deje.
—Vamos. — Insistí — Es más yo le digo a tu papá.
— ¡Que no Fiorella entiende! — me quede callada ante su respuesta.
—Está bien, pero no tienes que hablarme de esa manera. — empecé a caminar en silencio.
—Fio, amor, perdón, sabes que no me gusta que le digas cosas a mi papá, yo puedo hacerlo. — me tomo el rostro con ambas manos.
—Bien.
— ¿Qué tal si mejor tu vienes a mi casa? — comento mientras con la yema de sus dedos acariciaba mi rostro.
—Está bien. Ahora debo irme si quiero llegar a tiempo a casa. — me puse de puntitas para darle un pequeño beso.
Busque con la mirada el auto prestado de mi madre, cuando lo ubique subí y me puse en marcha a mi casa.
Las calles de Florencia estaban medio vacías, lo cual se me hace raro porque a esta hora siempre hay un tráfico horrible.
(...)
—Mamá llegue.
—Que bien mi vida. — la vi salir de la cocina con su típico delantal café.
— ¿Cómo te fue?
—Bien, iré a la casa de Leo más tarde. — vi como en su cara se formó una expresión no muy convencida. — Estaré bien, aparte, su papá estará ahí.
—Bien.
Mi papá se encontraba en su restaurante por lo que no llegaba a comer.
Dieron las 5 de la tarde y emprendí camino a la casa de Leo.
Una vez frente a su casa, examine mi ropa, una falda blanca y un suéter de algodón café. Era cómodo y eso bastaba.
—Fiorella, pero que preciosa estas. — dijo el Marco, el papá de Leo, una vez abrió la puerta. —Oh pero no te quedes ahí parada, entra.
—Gracias. ¿Dónde está Leo? —dije una vez al ver que no estaba en la sala de estar.
—Oh está en su habitación, en un momento baja. — asentí y me senté en el sofá.
—Estoy aquí. — sentí un gran alivio cundo Leo bajo.
—Bien ¿Qué película veremos? — dije mientras miraba a Leo.
—La que tú quieras. — vi como el papá de Leo se iba.
(...)
La película no me llamaba la atención pero podía ver a Leo con su total atención en ella.
Estaba tan perdida en mis pensamientos hasta que sentí una mano en mi brazo. Rápidamente gire a ver y era Marco.
—Di algo pequeña y te las veras conmigo. — salió detrás del sofá y se sento al lado mío. —Se ve interesante la película.
Una manta me cubría las piernas. Mi respiración se cortó cuando Marco empezó a tocar mi pierna, subiendo y bajando. Solté un chillido cuando apretó mi muslo.
—Papá, te dije que al menos esperaras a que terminara la película, para iniciar con nuestro juego. —Espera ¿qué? Él lo sabe.
—Es que es tan hermosa que mi cuerpo no puede aguantar más.
—Bien, entonces adelantemos nuestro pequeño juego. — Ni bien dijo eso me quito la manta y se acercó a mi oído.
—Escucha pequeña, te hare mía, y sabes, no te opondrás, si lo haces algo le podría pasar a tu mami o a tu papi. Así que serás buena chica y harás todo lo que queramos hacerte.
Lagrimas brotaban de mis ojos. No me salían las palabras para responder.
Las manos de marco quitaban mi suéter, Leo besaba mi cuello, la sensación era tan asquerosa que me dieron nauseas.
Todo paso en un abrir y cerrar de ojos, gritaba por ayuda, pero nadie, absolutamente nadie me escuchaba.
Yacía en la cama, ahogando mis sollozos, marcas en mis muñecas, me sentía sucia, asqueada.
Como mi novio de 2 años pudo haberme hecho esto.
Como pude me vestí y salí de ahí. Entre al auto y conduje lo más rápido que pude.
Las lágrimas empañaban mi vista, tanto que no podía ver con claridad el camino. Solo sé que de un momento a otro el auto estaba contra un muro de concreto.
(...)
Abrí mis ojos con mucho esfuerzo, pude identificar a mis papás en la habitación blanca. Un hospital, estaba en un hospital.
—Doctor, despertó. — una voz informo al doctor, él camino hacia mí y cuando estuvo por tocarme para revisarme, aparte la mano, como si me quemara.
—Hola Fiorella, tuviste un accidente y debo revisarte. — asentí con algo de temor. — Fiorella ¿tienes algo que decir? — Negué al instante y me lanzo una mirada, como si el supiera que paso antes del accidente.
—Bien, se los diré yo... Fiorella muestra signos de violencia en su cuerpo.
— ¿Qué? — escuche decir a mi madre.
— ¿Es cierto Fiorella? — no dije nada, pero poco a poco las lágrimas se acumulaban.
—No tienes que tener miedo, todos te apoyaremos, pero Fiorella si fue así, debes decirnos para tomar acciones legales a tus agresores.
Tome el valor y comencé a relatar lo sucedido.
Vi como mi mamá se quebró en los brazos de mi papá, mi papá solo apretaba los puños. Llore, bastante. Hasta que quede dormida.
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Retratos de amor
Teen FictionExiste la teoría de que si en tu vida no pudiste ser feliz con el amor de tu vida, puedes encontrarla en la siguiente. ¿Soñar con una chica? ¡Joder la única mujer en mi vida es mi madre, pero ¡Diablos! Ese sueño lleva ocurriendo semanas. Ray un est...
