SEMANA CINCO
Lo había cumplido. Wonho llegó por la tarde con algunas cervezas. Estaba siendo divertido hasta que ambos comenzaron a sentir subir los efectos de las bebidas.
Wonho dejó de beber tan seguido, cuando Hyungwon comenzó a actuar más abierto, gracioso y parlanchín. Quería estar ahí para verlo todo, y para cuidarlo en ser necesario, lo cual lo fue.
Hyungwon había comenzado a tambalearse, a querer llorar; estaba teniendo cambios de humor graciosos. Wonho intentaba ayudarle a caminar, limpiaba las pequeñas lágrimas que salían mientras le preguntaba qué ocurría, y el menor le decía que no podía contarle. Luego comenzó a decirle que lloraba porque sentía mucho calor, fue entonces cuando Wonho se dio cuenta que Hyungwon tenía un poco de fiebre.
Al final, logró tranquilizarlo, sentándolo enseguida de él, aunque no fue suficiente para Hyungwon.El pelinegro había estado recostado en las piernas del mayor, elevando sus propias piernas al aire mientras reía por cualquier cosa; o porque eran largas, o porque sus pies eran graciosos, o cualquier cosa que se le ocurriera. Wonho, por su parte, acariciaba el cabello del menor mientras tenía una toalla húmeda sobre su frente. En un movimiento algo brusco, Hyungwon se incorporó y se sentó frente a frente con el mayor.
—¿Estás bien?
—Escúchame, Wonho, es que yo... quería decirte algo... —El mayor asintió esperando respuesta.
—Dime.
—Ninguno de los chicos que haz traído... ni uno solo te merece, no hubieran sabido cómo tratarte.
—Ya sé que soy un estúpido que me enamoro con que me digan que soy lindo, basta Wonnie, claramente tomaste más que yo, vayamos a dormir. Tomate otra pastilla y vayamos a la cama, ¿si?
—¡Espera! No me haz permitido decir nada. Es que yo... — El menor lucía totalmente ido y vergonzoso, lo cual le causó una risa al mayor. — Me gustas, Wonho, eres un tipazo, yo te trataría bien. — Wonho resopló, cosa que hizo enfadar a Hyungwon. El mayor había creído que era broma.
—A mí también me agradas.
—Hablo enserio, Wonho. — Golpeó el pecho con su puño e hizo un puchero con sus labios.
—¿Ah si? — Hyungwon asintió. Wonho comenzó a acariciar nuevamente los cabellos de su frente. — ¿Mucho? — El menor volvió a asentir. La sonrisa de Wonho comenzó a desaparecer. Hyungwon se acercó un poco casi cortando la distancia pero no terminaba de hacerlo.
—No me botes a mí, yo sé que es lo que te gusta y... yo te trataría bien. — Hyungwon repitió. Wonho volvió a resoplar y terminó acercándose más para dejar un pico en sus labios. — Me molestaba tanto verte besar a tantos chicos y que ninguno fuera yo.
—Hyungwon... estás ebrio, yo...
—Wonho, no justifiques eso, quiero besarte.
—¿Y si mañana no lo recuerdas? — El menor soltó una risa y con su mano derecha se recargó en el hombro del mayor, cortando más la distancia.
—Recuérdamelo, bésame hasta que me acuerde, te lo voy a agradecer. — Hyungwon murmuró para luego cortar completamente la distancia juntando sus bocas.
Los labios se movían a sincronía, Hyungwon terminó de sentarse sobre él, causando un pequeño jadeo al mayor, y sacándole una pequeña risa al pelinegro en medio del beso. — Solo quiero besarte, tranquilo.—No importa, contigo tengo la confianza.
Sus bocas volvieron a juntarse y así quedaron. Sus labios incluso dolían pero no querían detenerse.
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La cabeza de Hyungwon dolía como el infierno. Intento tocar su frente, pero algo se lo impedía, así que con todo el dolor del mundo, abrió sus ojos, topándose con el pecho de alguien. Su piel se erizó, y como pudo elevó su vista, encontrándose con Wonho dormido.
—Wonho, despierta, déjame ir. — El mayor abrió sus ojos en un segundo y llevó su mano a su frente.
—¿Te sientes mal? —Hyungwon, quien lo veía extrañado negó. El contrario se quejó y negó cerrando sus ojos nuevamente, mientras se acomodaba abrazando al menor.
—Solo duerme otro rato.
Hyungwon comenzó a recordar todo lo qué pasó el día anterior, pero por alguna razón, no lo avergonzó, ni se arrepintió, ni siquiera quería irse, pero al principio le parecía extraño.
Recostó nuevamente su cabeza sobre el pecho del mayor, y ahora que estaba su brazo libre, lo rodeó por la cintura contraria.Un par de horas después, ambos se levantaron. Wonho le dio una píldora para la fiebre, que igual serviría para el dolor de cabeza. Le hizo una bebida caliente, y cuidó toda la tarde. En la noche, decidieron que era buena idea ver una película, en donde un momento a otro, terminó siendo una noche de intercambio de un par de besos.
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SI FUESE YO...
Fanfic¿Qué pasa cuando pones a un enamoradizo emprendido y un introvertido en un mismo departamento? Un caos total, pero ¿qué pasa cuando todo el odio da un giro de 180 grados en un día?