Jiang Cheng estaba emocionado, era la primera vez que estaría fuera de su hogar por tanto tiempo y era bien sabido que ir a estudiar al receso de las nubes era beneficioso para cualquier cultivador. Él ya contaba con la disciplina necesaria para afrontar un lugar tan solemne y estricto, estaba seguro que podría adaptarse fácilmente. Iría a aprender y dejaría en alto el nombre de su secta.
Nervioso por su próxima aventura y con la intensión de conocer detalles de las otras sectas se despidió de sus padres y hermanos.
-Estudia mucho hijo, no te metas en problemas.- pronunció un sonriente Jiang Fengmian.
-Es el heredero de Yunmeng lo hará excelente, como siempre- espetó su madre. Dándole una bolsa qiankun con medicinas que preparaba para emergencias.
-Gracias. Madre, Padre, daré mi mejor esfuerzo. –dijo haciendo una respetuosa reverencia.
-Cuídate mucho A-Cheng- murmuró su hermana abrazándolo.
-Por supuesto A-Jie- se despidió por última vez y partió con los demás discípulos a Gusu.
El viaje fue largo pero valió la pena, todos los paisajes eran tan diferentes a lo que estaba acostumbrado y eso lo animó. Disfrutó el camino al igual que sus hermanos marciales y cuando por fin llegaron al receso de las nubes quedaron encantados por el lugar.
Los discípulos Lan los llevaron a sus habitaciones y en el tiempo que les dieron para adaptarse, Jiang Cheng deambuló por el lugar intentado ver cuantas sectas había llegado. Para su sorpresa, se topó de frente con los famosos jades de Gusu.
-...Lan Xichen y este es mi hermano menor Lan Wangji- presentó el primer Jade haciendo una discreta reverencia.
-Jiang Wanyin, es un placer conocerlos- respondió inclinándose también.
Su primera impresión fue que Wangji era demasiado denso y que Xichen era sumamente risueño, pero no parecían tipos insoportables. De hecho creyó que podría llevarse bien con el Lan mayor, la sonrisa que le dio parecía realmente de alegría y a pesar de que parecía que venían en combo, pensó que podría aceptarlo.
Sus clases fueron de lo más beneficiosas. El maestro Lan Qiren lo impresionó de manera más que positiva, era sumamente entregado a sus clases y eso hacía que Wanyin quisiera ser notado por ese gran maestro. Así que fue sumamente aplicado en sus clases e incluso cuando tenía alguna duda, no temía acercarse para pedir su ayuda. Eso complació a su maestro y se lo hizo saber con un simple cumplido.
-Me alegra saber que hay otro chico tan aplicado como Wangji, estoy seguro que podrían llevarse bien.
Jiang Cheng no pudo evitar sentirse feliz y lo hizo interesarse en la posibilidad de ser amigo del segundo jade. No era desconocido para nadie que Wanyin se llevaba bien con Xichen, pero eso no era tan difícil, su personalidad era sumamente agradable y apreciarlo era sencillo.
Por otro lado Wangji no era tan simple. Hablar con él no era fácil y a pesar de haber convivido con él, ya sea estudiando, comiendo o simplemente cuando visitaba a Xichen para platicar, no era la persona más abierta del mundo. Usualmente Jiang Cheng no tenía ningún pensamiento sobre él, pero a veces notaba la molestia en el rostro del jade cuando lo veía hablar con Xichen. Probablemente no le gustaban otras personas, pero Jiang Cheng intentó ganárselo.
Él apreciaba al maestro Lan y al primer jade, quería al menos estar en buenos términos con Wangji, por eso comenzó a invitarle de los pastelillos que su hermana enviaba, también le regalaba dulces que sus hermanos marciales le compraban e incluso intentó regalarle libros. Muchos de los cuales su nuevo amigo Nie Huaisang le regalaba, la intención fue buena, pero conforme pasaron las semanas se resignó.
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Dream or Nightmare
Hayran KurguJiang Cheng tiene sueños que lo angustian y a los cuales no puede dar explicación, aunque son tan dispersos que tiende a olvidarlos hasta que uno nuevo se hace presente. Su vida es de lo mas normal y tranquila en el muelle de loto, entonces ¿Por qué...
