Prologo

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En el interior de cada ser humano cohabitan la luz y la sombra.


Astrid es el peligro encarnado; una fuerza vengativa para quien cometa el error de subestimarla. Posee una belleza oscura y magnética, con una mirada letal que solo se suaviza ante sus pocos elegidos. Por fuera, es un bloque de hielo; por dentro, una tormenta.

Ana, en cambio, desconocía la maldad. Era delicada y retraída, un alma que vivía por y para el amor. Siempre lucía una sonrisa como escudo, incluso cuando el mundo intentaba quebrarla. Era pura bondad, hasta que las sombras de otros empezaron a empañar su luz.

Dos polos opuestos unidos por un lazo de sangre que la ambición ajena se encargó de romper.

Ya que el karma se tarda en devolvértelo, yo seré tu karma.

ASTRID ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora