-No te deseo ningún mal; solo que si por alguna razón murieras atropellado, probablemente yo estaría conduciendo.
🎴Escenarios/one-shots🎴
🎴De varios personajes🎴
🎴Especificaciones para los pedidos al inicio🎴
🎴No tengo pensado escribir +18, per...
Donde los hermanos Haitani se enamoran de la nueva chef en su estadía en la cárcel
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Ran y Rindou han estado raros, ¿no lo creen? —Izana habló. Sus codos recargados en sus rodillas mientras estaba sentado.
—¿En serio? —vio a su alrededor en busca de los mencionados—. Ahora que lo dices, últimamente desaparecen seguido.
—Creí que ya sabrían —Muto habló con los brazos cruzados—, que esos dos están chiflados por _______________.
—¿Quién es _______________?
—La nueva cocinera.
[...]
—Es evidente que sospechan, hermano.
—No te preocupes por eso, Rin —dijo caminando a su lado—. Mientras no le hagan nada a ella, nosotros no les haremos nada a ellos y ayudaremos a fundar Tenjiku.
Suspiró quitándose las gafas para limpiarlas con su playera.
—Tienes razón —vio el reloj colgado en la pared y una sonrisa surcó sus labios—. Ya va siendo hora del almuerzo, hermano.
Ran pasó un brazo por los hombros de Rindou.
—Y vaya que estoy hambriento~
[...]
—Disfruten su comida —les sonreíste a los dos chicos que tenías en frente.
—Te ves radiante, guapa —te dijo Joe, uno de los chicos mientras tomaba su cacerola con comida.
—Gracias, Joe —rieron juntos.
—La comida está deliciosa como siempre —Kelly dijo engullendo en los trozos de pollo que hiciste—. Carajo, creo que podría cometer otro crimen para otros 8 años de condena y comer tu comida.
—Eres un cerdo —le dijo Joe dándole un zape—. Te vas a ahogar, idiota.
—Déjame.
—Perdónalo, guapa. Ya sabes que a veces puede ser —le pasó un vaso con agua al ver que Kelly se atragantaba—, especial.
—No te preocupes. Espero que les vaya bien a los dos —les guiñaste un ojo.
—Digo lo mismo, guapa —se despidió dirigiéndose a una banca con su novio.
[...]
—Estaban demasiado cerca de ella —encajó el tenedor en una porción de arroz rojo.
—El arroz que preparó _______________ hoy está impecable —Ran se comió hasta el último grano de arroz visible—. Pero tienes razón respecto a eso —cruzó sus dedos sobre la mesa serio—: parecen demasiado amigables.
—En especial ese tipo con el cabello —elevó sus manos haciéndose señales raras sobre su cabeza— así.
—¿Te refieres a que lo tenga hacia arriba?
—Eso.
Continuaron comiendo tu comida en silencio, acechando con ojos audaces a los dos chicos que comían a unas bancas de distancia.
—¿Deberíamos hacer algo al respecto? —Rindou saboreó igualmente el agua con sabor que preparaste para ellos.
No para los Haitani, sino para todos los que estaban en la cárcel. Desde el momento en que llegaste a la cocina, le agradaste a todos. Eres como la protegida de ahí; incluyendo el hecho de que tus habilidades gastronómicas son excelentes.
Pero a Ran y a Rindou les gustaba creer que lo hacías especialmente para ellos.
—Lo notarían enseguida.
—Les advertimos primero.
—Exacto.
Vieron tu sonrisa y tus ojos entregándole comida a los demás.
—Cuando salgamos de este lugar —lo vio—, vendremos por ella.
—Por supuesto —sonrieron entre ellos—. No puedo esperar para eso.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Hablando de los Haitani, casi ni hablan en el grupo 🧐🧐.