El recibimiento por parte de los padres de Paolo fue como si fuese una hija que hacía años que no veían mientras que yo intentaba disimular mi nerviosismo, pánico y asombro a la vez por lo que seguramente estaría con una cara de culo mientras ellos no hacían mas que decir que estaban muy felices de que hubiese vuelto a Italia, que no les importaba en lo mas mínimo que me quedase en su casa, que estaban seguros de que Paolo estaría muy feliz por convivir con sus mejores amigos... Yo por mi parte, estaba intentando asimilar demasiadas cosas a la vez.
En cuanto pude librarme de ellos llegue lo mas rápido posible a mi habitación y empecé a llamar a Nakata pero al parecer seguía entrenando o algo por el estilo ya que no respondió ninguna de ellas. Visto esto, lo único que me quedo fue mandarle unos cuantos mensajes diciéndole que los padres de Paolo habían vuelto y rezar para que los viese antes de llegar a casa para así por lo menos que no se llevasen tal sorpresa al verlos aquí.
Los siguientes tres cuartos de hora hasta que por fin Nakata y Paolo llegaron a casa se me hicieron eternos ya que no paraba de imaginarme escenarios catastróficos en mi cabeza aunque siendo sincera, ni si quiera yo sabia a que le tenia tanto pánico exactamente. Cuando escuche la puerta de la entrada principal cerrarse lo primero que hice fue comprobar que Nakata había visto mis mensajes pero para mi desgracia el estúpido de el tenia quitado tanto la confirmación de lectura como lo de la ultima vez que se había conectado por lo que no tuve de otra que salir de mi habitación para intentar darles la bienvenida antes de que llegasen los señores Bianchi.
Recorrí el pasillo mas rápido de lo que lo había recorrido desde que estaba aquí y por suerte me encontré a los dos hablando tranquilamente sin rastro de los padre de Paolo asique me apresure a intentar advertirles de que se encontraban en casa pero para cuando termine de decir "Paolo tus padres..." ya habían hecho acto de presencia en la gran entrada de la casa. La cara de los dos al verlos fue un completo poema, eso si, sobre todo la de Paolo. Nakata los miraba con un tanto de sorpresa y nerviosismo mientras que Paolo se había puesto incluso mas pálido lo que me confirmaba que ninguno aquí sabia de la vuelta de los dueños de la casa.
Por otra parte, sus padres no se dieron cuenta de sus terrible expresiones, o por lo menos las pasaron por alto ya que fueron a saludarlos como si nada con el mismo entusiasmo de siempre. Al parecer habían preparado una gran cena y estaban deseando cenar con todos juntos como una bonita familia para que les hablásemos sobre todo lo que había pasado durante esta temporada en la que habían estado fuera. Después de ese anuncio simplemente se retiraron y nos quedamos los tres en silencio pensando en todas las cosas que podrían salir mal si no los convencíamos de que entre nosotros no había ningún problema.
Como siempre, fue Nakata quien tuvo que romper el incomodo ambiente que se creaba siempre que Paolo y yo nos encontrábamos juntos.
Nakata: ¿y que hacemos ahora?
Paolo: mis padres no se pueden enterar de nada de lo que paso fuera de lo común en el mundial porque sino yo les veo capaces de echaros de casa incluso de prohibirme a mi el futbol porque "es un deporte muy peligroso"
Yo: eso no es algo... ¿exagerado?
Nakata: créeme que no. Estos últimos años los padres de Paolo han estado buscar cualquier excusa para justificar que Paolo deje de jugar al futbol.
Paolo: digamos que no les hace demasiada gracia que "desperdicie" tanto tiempo jugando al futbol pero como no saben como quitármelo sin que suene demasiado descarado...
Yo: vaya... no lo sabia.
Paolo: claro que no lo sabias, llevas los últimos casi 6 años ausente en nuestras vidas ¿cómo lo ibas a saber?
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El secreto
FanfictionEsta historia es un fanfic de Inazuma eleven con Jude Sharp Hola mi nombre es Melody y en este fic os voy a hablar de la gran historia de mi vida y de cómo me acabe enamorada de un pingüino con demasiado ego
