CAPÍTULO ONCE

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Al tratar de levantarme me dolieron las costillas, los brazos y la cara. Me fui medio arrastrando hacia el puente del embarcadero.

Saqué la perla de mi bolsillo, nunca la apartaba de mí. Quería verlo y saber cómo estaba. La metí al agua lentamente y las ondas aparecieron.

-¡Fluke! –se había tardado más que antes.

-¡Ohm! ¿cómo estás? –dije con emoción y tristeza.

-Estoy en perfectas condiciones –sonrió-. Pero... eso estuvo mal. Tu hermano me alcanzó, lo lastime cuando me agarró.

-Te jaló el cabello –dije con un puchero.

-Descuida, ya volvieron a crecer los que me arrancó –dijo riendo.

Sonreí y nos quedamos en silencio.

-Ohm...

-Flukie... Lo mejor será que ya no vuelva –dijo seriamente.

Temía que dijera eso en algún momento.

-La situación se volvió peligrosa –seguía diciendo-, tanto para mí, como para ti. Mírate, estás todo golpeado –dijo señalando las zonas rojas de los golpes-. Tu hermano no parará hasta atraparme y tú saldrás perjudicado en esto.

-Pero.... yo... no... -estaba a punto de llorar.

-Estarás bien, Koi –saltó sentándose a mi lado-. Todo volverá a ser como antes, cada una de nuestras vidas seguirá su rumbo.

-Ohm... no quiero que te vayas –dije con lágrimas en los ojos–. Te necesito en mi vida –dije casi susurrando.

-Flukie –me abrazó- No me necesitas, nunca lo has hecho. Eres un chico muy valiente, has sabido arreglártelas tú solo.

-Llévame contigo –dije rápidamente. En verdad lo necesitaba, ya no quería una vida sin él.

-¿Qué has dicho? No puedo llevarte conmigo. Ni siquiera sabes...

-Enséñame tú –le dije prediciendo lo que iba a decir-, enséñame a nadar.

Ohm me observó con sorpresa.

-¿De verdad perderías tu miedo al agua?

-Lo perdería todo por ti –dije viéndolo a los ojos.

Ohm pareció avergonzarse ligeramente. Me sorprendí de lo que había dicho, no sabía qué me estaba pasando. Sentía que no volvería a verlo y no quería perderlo.

-Fluky –dijo mirándome con ternura. Acarició mi mejilla y apreté su muñeca con mi mano.

-Entiendo si no quieres –dije bajando la mirada.

-No es que no quiera –me tomó de la mano- Es complicado, eres un humano. No podrías vivir en el agua.

-Muérdeme y conviérteme en tritón –dije emocionado.

Ohm soltó una carcajada.

-No soy vampiro, así no funciona –rio- Pero tal vez sí haya una forma de convertirte en tritón.

-¿De verdad? ¡¿Cómo?! –un sentimiento de esperanza y alegría me invadió.

-Te lo diré con una condición –su sonrisa coqueta empezaba a formarse en su rostro.

-Lo que quieras –dije ansioso.

-Que me des otro beso...

HASTA ACÁ LES DEJO AMORES, VOTEN Y COMENTEN, SI LLEGA A LAS 5 VISTAS SUBO EL SIGUIENTE CAPÍTULO, BESOS 😘










EL TRITÓN (OHMFLUKE) - AdaptaciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora