Tate estaba encerrado en su cuarto, estaba cansado de escuchar a su madre repitiendo lo mismo siempre que estaba ebria: odio mí vida. Otra de los constantes comentarios de Constance era la desgracia que sentía por sus hijos.
Su madre era una mujer muy hermosa, en especial cuando joven, pero todos sus sucesores habían tenido algún defecto de nacimiento. Por eso consideraba a Tate su ángel perfecto. Después de todo era muy apuesto y parecía todo un chico bueno.
Al joven le gustaba salir y sentarse en la entrada de aquella enorme casa. En ese lugar habían pasado asesinatos, lo que despertaba gran interés en Tate. Perdido en sus pensamientos no notó que Nathaly pasaba frente a él; ella se detuvo y fue hasta donde estaba el chico rubio, movió su mano frente a su rostro y este pareció despertar de un trance.
-¿En qué piensas?- preguntó sentándose junto a él. Deslizó amabas manos por detrás para acomodar su vestido antes de tomar asiento en la acera.
-Nada- no le diría que estaba pensando en los asesinatos que ocurrían en la casa, ni en las voces que escuchaba.
Lo último que Tate quería era asustarla. Nathaly era la primera persona que le había dirigido la palabra en la escuela y no quería alejarla tan rápido; pero considerando la personalidad de Tate, era obvio que la chica terminaría dejándolo solo, pero entre más tiempo pasaran juntos sería mejor, o eso pensaba Tate.
-¿Nada? ¿No será que no me quieres decir?- Tate sonrió.
Estuvieron sentados contando los autos que pasaban, un juego que ella había sugerido para matar la tensión. Sin previo aviso Nathaly le preguntó por los asesinatos que habían pasado en la casa de Tate; era obvio que supiera de eso, la casa era una atracción turística después de todo. Tate le contó acerca de los primeros dueños, del bebé que supuestamente seguía en la casa y sobre las enfermeras que mataron. Nathaly no parecía asustada ni sorprendida, más bien parecía interesada en cada detalle que salía de la boca del joven, se veía fascinada y un poco emocionada. Tate sabía que Nathaly no era como las demás, o al menos no cuando estaban juntos.
-Tate…- lo interrumpió -Me gusta escucharte hablar.
-¿De verdad? Eso es raro...
-Cállate, aquí el raro eres tú.- rieron ante el comentario. Tate comenzó a jugar con sus manos y evitaba tener contacto visual con ella. ¿Qué le estaba pasando a Tate?
-Bueno es que… Eres la primera persona que dice que le gusta escucharme hablar.- la madre de Tate le decía todo lo contrario, para ella él era perfecto hasta que abría la boca para hablar. En más de ocasión dijo que deseaba que Tate fuera mudo.
Por primera vez se sentía "entre amigos", quería recordar ese momento y quería recordar a Nathaly, antes de que se alejara o hiciera amigos “normales”.
Su plática se vio interrumpida cuando la madre de Tate salió.
-Tate es hora de...- se detuvo al ver a Nathaly junto a su hijo.
-Ya voy. No me tardo- contestó Tate con la voz seca y rodando los ojos, como si odiara a la persona que le estaba hablando.
-¿No me vas a presentar a tu amiga?- Constance arregló un poco su cabello con las manos y sacudió su perfectamente limpio vestido.
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Tate | Before He Was Dead {PAUSADA}
RomansTate tenía una "vida" (si es que se le puede llamar así) antes de morir y antes de volverse un asesino. Descubre de qué se trataba y con quienes convivía.
