Capitulo 6

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ELLIOT

—¡Je t'ai dit que tu ne pouvais pas consommer ça!

Me llevo una mano a la cabeza por la migraña que tenía en estos momentos, y más aún con mi madre alzando su voz. Ambos nos encontrábamos en mi habitación; no se como mierda pasó pero terminó encontrando un paquete de marihuana. Desde que llegó no ha parado de regañarme.

—Es solo hierba, cálmate.—respondo calmado, tratando de no perder la paciencia. 

Ella mira muy seria y se cruza de brazos.

—Esto te daña la cabeza, ¿no lo entiendes?

Me levanto de la cama para quitarle el paquete de las manos y guardarlo en mi mochila. Ella me observa con asombro y decepción.

—¡Je t'interdis Elliot!

Eso me hace voltear mi cabeza a su dirección y alzar una ceja.

—¡No me lo puedes prohibir!—mi semblante se vuelve duro— soy mayor de edad y puedo hacer lo que quiera con mi vida.

—No lo entiendo..—comienza negar con su cabeza, sus ojos tornándose rojos.

Doy un paso hacia ella para cruzarme de brazos también. Trago saliva por el repentino nudo que se ha creado en mi garganta.

—Y no lo entenderás, —suspiro— esto me ayuda a mi, me hace sentir mejor conmigo mismo.

Mamá frunce el ceño mientras me ve con confusión y tristeza. Se aclara la garganta para dirigirse a la salida, no sin antes volver a verme.

—Creí que eras inteligente.—dicho esto se va cerrando la puerta a sus espaldas.

Lo siento.. —Digo en un susurro.

Tomo una bocanada de aire para agarrar mi mochila y salir de la habitación también. Bajo rápidamente las escaleras y me acerco a la entrada para agarrar las llaves de la moto y salir de ahí. Al fondo oigo la voz de mi madre llamándome pero la ignoro y me subo a la moto para salir disparado de ahí.

GRACE

Me siento al borde de la piscina, mis piernas cruzadas, el agua se encontraba brillante y limpia. La brisa mueve mi cabello haciendo que algunos mechones se pongan en mi cara pero no me molesta, no cuando mi mente se encuentra en otro lado. Ese lado llamado Elena.

Por más que no quiera pensar en esa estúpida boda, no puedo. Es que el solo hecho de pensar en cómo ella continuó con su vida después de todo lo que pasó, en cómo ella comenzó de nuevo con una nueva familia. Mientras que acá mi padre estuvo mal durante meses, al igual que yo. Ambos tratábamos de ser fuertes, yo intentaba mostrarme fuerte hacia él para darle ánimos y hacerlo olvidar. Pero.. Me costó mucho más, y sinceramente me siento agradecida de tener a mis dos mejores amigos porque sino no se que hubiese sido de mi durante ese tiempo. Eric y Margo son tan comprensivos y amables, no podría pedir más.

—Grace.

Volteo mi cabeza hacia un lado, sin moverme de mi lugar. Papá está parado viéndome un poco extrañado, sin embargo me muestra esa linda sonrisa que tiene. Intento responderle también con una sonrisa pero termino haciendo una mueca así que quito la mirada para llevarla nuevamente hacia el agua al frente de mi. A mi lado, puedo ver por el rabillo del ojo que toma asiento.

Ambos nos quedamos en silencio. De la nada un recuerdo se viene a mi cabeza.

—No entiendo.. —oigo la voz de mi padre.

Camino con cuidado hasta la habitación de mis padres quienes tienen la puerta abierta para oír mejor. Me pego a la pared para que no puedan verme.

Elliot  (actualizando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora