Aprecia lo que tienes

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— Potter, que te trae a mi casa —  hablo el rubio con enojó en la voz.

— Que no puedo venir a ver a un viejo amigo — Draco lo miro y solo se rió con sarcasmo.

— Solo vete, tú y yo no somos amigos — no podía creer lo hipócrita que era.

— Claro, pero dime, mi familia está aquí —  pregunto el azabache dando un paso más dentro del estudio.

— Que no tus padres estaban muertos — hablo con una sonrisa en la cara el rubio, tal vez el comentario fue cruel pero en verdad la presencia del azabache lo desesperaba.

— Sabés perfectamente que me refiero a los Wesley — estaba enojado, no podía creer que el rubio fuera tan malo con el.

— Claro mi familia está aquí— hablo el rubio viendo los papeles de su escritorio sabiendo que el moreno lo miraba.

— Desde cuándo se volvieron tu familia  y no mía — hablo con enojó el azabache

— En el mismo instante en el que desiste irte a Francia con Chang  — el rubio se levantó y gritó sin poder contenerse más.

— Se que cometí un error, pero no fue para tanto Draco, no fue el fin del mundo — contesto el moreno sin comprender su enojó del rubio.

— No tengo tiempo para pelear contigo, así que por favor vete de mi casa y no regreses — señaló la puerta esperando que el moreno saliera por ella.

— No me iré de aquí hasta ver a mi familia — sentenció el azabache sin retroceder ni un paso.

— Papi, quien —
— Es este hombre —  en la puerta estaban sus dos hijos de pie viendo al moreno con curiosidad y duda en sus ojos.

— Niños por favor vayan con sus abuelos — hablo  con amor su padre y se acercó a ellos.

— No, nos queremos quedar aquí- habló el pequeño Scorpius.

— Tienes hijos Draco — pregunto con intriga el moreno.

— Niños suban con sus abuelos, ahora — gritó al último con desesperación, después de un momento el rubio se dio cuenta de lo que había hecho —  niños, perdón yo no quería gritarles — sus hijos estaban con sus ojos llorosos, temblando de miedo ante la primera vez que el les gritaba.

— No queríamos hacerte enojar, perdón padre — los niños se escondieron detrás del moreno buscando un refugio para esconderse.

— Vengan, por favor hijos - pidio con calma el rubio.

— Vallan con su padre — pidio el moreno, no sabía por qué, pero sentía un gran aprecio por esos niños.

— Scorp, Sev, vengan pequeños — los niños caminaron despacio y se acercaron a su padre quien los abrazo en cuanto estuvieron sercasuyo.

— Te casaste — pregunto el moreno al ver a su ex pareja abrazando  a los niños que tenían tanto parecido con este mismo.

— No es de tu incumbencia —  el rubio volteo a verlo con claro enojo en su mirada

— Como se llaman —  pregunto ignorando el odio en la mirada del otro.

— El es Scorpius — señaló al niño un poco más pequeño que el otro, caballo rubio, ojos grises y piel tan blanca como la de su padre — y el es Severus — el niño más alto que su hermano por unos centímetros pelo azabache , ojos tan verdes como su padre y su piel un poco menos pálida que la de su hermano.

— Quien es su madre — pregunto el moreno.

— Nosotros no tenemos madre — respondió el pequeño rubio.

— Pero papá nos prometió que cuando nuestro otro papá regresará el nos lo presentará — hablo con entusiasmo el pelinegro, cuánto se arrepentía el rubio haberles dicho tel mentira en su momento.

— Cuántos años tienen — Pregunto el moreno empezando a atar los cabos sueltos.

— Hoy cumplimos cinco años — le respondió el pequeño rubio enseñándole sus cinco dedos como les enseño su padre.

— Draco podemos hablar a solas por favor — pidió el moreno, tal vez el moreno no era muy inteligente, pero nada más tenías que sumar uno más uno para darte cuenta que ahí una gran posibilidad de que esos niños fueran sus hijos, además de que el pequeño severus era casi igual a el excepto que su piel Hera casi tan blanca como la de su padre y hermano.

— Niños suban a su cuarto por favor — pidió el rubio a sus hijos.

— Adiós señor — los niños se despidieron y salieron del despacho de su padre sin saber la tormenta que dejaban a sus espaldas.

— Esos niños son mis hijos — pregunto el moreno.

El rubio no sabía que responder, no se suponía que esto pasaría a si, sabía que en algún momento tendría que decirle a Harry que ellos eran sus hijos, pero muy en el fondo de su corazón quería ser egoista y no decírselo nunca al moreno.

— Respondeme carajo, son o no mis hijos — exigió saber el moreno ya molesto por el silencio del rubio.

— Si, tu eres su padre, eso querías oir — por fin hablo el rubio con un deje de desesperación en su voz.

— Por qué no me dijiste nada antes — pregunto el moreno dolido.

— Por qué cuando me enteré, tu planea vas irte con Chang a Francia y estaba demasiado dolido como para hablarte — respondió el rubio desesperado y enojado por la situación.

— Pero debiste decirme, si me lo hubieras dicho no me hubiera ido, habría estado contigo y mis hijos —el moreno estaba molesto, el rubio le había quitado cinco años de recuerdos de la vida de sus hijos.

— Se que estuvo mal, pero él hubiera no existe, además no podía retenerte con mis hijos, tú me dejaste por esa maldita — el rubio tenía los ojos llenos de lágrimas y desesperación — por favor, solo vete de mi casa y nunca regreses — no quería al azabache, su vida con sus hijos estaba perfecta sin el en ella.

— No me iré de aquí sin ellos — el moreno saco su barita de la túnica y apunto al rubio dispuesto a enfrentarse en un duelo si intentaba detenerlo.

— No dejaré que te los lleves, ellos son mis hijos — el rubio también saco su barita y le apuntó con ella al  moreno sin titubear en ningún momento.

— Expelliarmus — el rubio esquivo el hechizo sin problemas.

— No te llevarás a mis hijos — el rubio fue interrumpido por sus amigos entrando a su estudio.

— Por qué tendrás que pasar por encima de todos nosotros antes de intentar llevarte a los niños — habló Blaise entrando por la puerta con todos detrás de el, apuntando al Ojiverde  con sus varitas.

— Todos ustedes sabían y no me lo dijeron en ningun momento — el moreno estaba dolido, sus amigos y su familia le habían mentido por cinco largos años ocultando la existencia de sus hijos.

— Lo siento Harry, pero tú tomaste tu decisión y  Draco la suya, el elijo a sus hijos y su familia — hablo el pelirrojo menor mirando de Draco hasta su familia con su carita apuntando al que considero su mejor amigo en la escuela — tu escogiste a una mujer que lo único por lo que estaba contigo era por fama y luego te engaño, te lo advertí en varias ocasiones pero desiste ignorarme, ahora gaste responsable de tus decisiones — le reprochó el pelirrojo.

— Pero — Harry no pudo terminar de hablar por qué la Wesley mayor lo interrumpió.

— Harry por favor  vete y no regreses a esta casa, los niños estan bien, nos tienen a todos nosotros — pidió Molí  con cuidado de no hacer enojar más al moreno.

—Yo les explicare que eres  su padre y hablare con mis abogados para quedar de acuerdo en la tutela de mis hijos, ahora por favor vete — hablo el rubio con la calma que no sentía ni un poco.

— De acuerdo, me iré por ahora — el moreno se marchó dejando a todos en el despacho del rubio conmocionados.

— Por favor déjenme solo — pidió el Rubio cansado, todos se fueron a excepción de sus amigos quienes lo abrazaron y al fin pudo llorar por el enojo, rencor y miedo de casi perder a sus hijos.













los recuperaréHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora