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Stacy

Los rayos del sol me golpearon en la cara despertándome de golpe, arrugue la cara y me lleve las manos a la cabeza, tengo una resaca de diez mil demonios.

Por un segundo no reconocí la habitación en la que estaba hasta que los recuerdos me llegaron de golpe, mi tía, el club, la persecución y a Alexys.

No debí de beber tanto, intentaba olvidar mi miedo por la profesión de ese hombre ahogándome en alcohol pero me excedí y termine desmayada.

Me desmaye, en mi mente pasaron mil pensamientos y relampagos de todo lo que pudieron hacerme muentras dormía, aterrada levante la colcha que me cubría descubriendo para mi gran alivio que la ropa seguía conmigo justo como la coloque, tampoco sentía ningún dolor así que descarte la idea de que alguien hubiera abusado de mi. Me levante y salí de la habitación con sigilo solo para darme cuenta de que estaba sola en esa habitación de hotel.

Revise en el baño solo para cerciorarme y efectivamente, no había nadie. Ni siquiera estaba la ropa que me quite ayer, genial, ese era mi vestido favorito.

Sin saber que hacer me puse a dar vueltas a la habitación, no puedo salir en ropa interior de hombre, mientras pensaba en que hacer note una charola en la encimera del mini bar de la suite.

Mi curiosidad pudo mas que yo y levante la tapa de metal encontrándome con un plato de hot cakes, un cuenco con fresas y otro mas pequeño con lo que creo que era yogurt griego, se veía muy apetecible y mi estomago quemado por el alcohol me exigía algo de comida, lo mejor fue que al lado había un vaso con sumo de naranja y una aspirina que iba de maravilla para mi dolor de cabeza. Levante el plato de hot cakes percatándome que una nota reposaba debajo de el. Me puse a leerla.

_Buenos días pequeña, disculpa me por no estar aquí para cuando despiertes pero tengo negocios que atender, espero que te guste el desayuno_

Un escalofrío me recorrió entera, no quiero ni imaginar qué clase de "negocios"
está realizando.

Considere seriamente el no comerme el desayuno pero honestamente tengo demasiada hambre y mi estomago me duele mucho como para rechazar comida.

Le puse el yogurt encima de los hot cakes junto con la fresas y empecé a comer algo apurada, no quiero volver a involucrarme con traficantes por lo que me reste de vida.

Mientras devoraba los hot cakes acompañados con el vaso de jugo para no ahogarme me puse a recordar que cosas había en el armario que me sirvieran de vestido, podría ponerme una de sus camisas de manga larga, me quedan lo suficientemente largas como para parecer apropiado.

Mientras pensaba que podría amarrarme algun cinturón a la cintura con alguna camisa para que pareciera un vestido la puerta fue tocada, helando mi sangre.

Estaba petrificada hasta que escuche un "servicio a la habitación. ¿Hay alguien ahí?"

Me levante desconfiada y me fije por la mirilla de la puerta topándome con una chica más o menos de mi altura y con cara de pocos amigos, le abrí aun desconfiada y la chica me entrego un saco de lavandería con el logo que vi en recepción, con una gran sonrisa de servicio al cliente. "Aquí le envía el señor Bellator" me dijo y se fue como alma que lleva el diablo.

Ya no quería recibir nada más del pero por mi maldita curiosidad me fije en el contenido de la bolsa encontrándome para mi sorpresa con mi vestido de la noche anterior, ya más feliz por no haberlo perdido para siempre entre corriendo al baño, me di una ducha en tiempo récord mientras cepillaba mis dientes, apenas me seque me puse el vestido y arregle un poco mi cabello con mis dedos, por lo menos no parecía una vagabunda.

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⏰ Última actualización: Jan 17, 2023 ⏰

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