Reciproco: Damos y recibimos por igual, podemos llegar al punto en el que damos y no percibimos que no estamos recibiendo nada, solo nos gastamos emocionalmente, dando pedacitos de nosotros pensando que será suficiente para llenarnos a ambos, nos perdemos a nosotros mismos.
Cuando empezamos a sentir que nos faltan partes es por que ya es demasiado tarde para recuperarlas, tratas de volver ti, de intentar reconocerte en el espejo, pero ya no sabes quien eres y es que ese momento en el que te das cuenta de que no te están dando nada, es porque tu ya no tienes nada que dar.
