—¡Felicitaciones, joven Min!
Yoongi no podía sentirse más que orgulloso, y es que en verdad se sentía una enorme satisfacción recibir aquella felicitación de parte de la subdirectora, un bufido se escuchó, de nuevo Yugyeom, ¡como lo odiaba!
—Muchas gracias —respondió, a pesar de que en esos momentos en lo único que estaba pensando era en cerrarle la maldita boca a ese tonto de Yugyeom.
—Gracias a ti, ahora todos podrán graduarse perfectamente, has realizado un excelente trabajo, mereces ser condecorado en este plantel escolar.
Ciertamente estaba feliz por todo su éxito, pero... también se encontraba desanimado, de cierto modo le había agarrado cariño a Jimin, habían pasado los tres meses exactos y sus sentimientos hacia aquel chico estaban cambiando, sabía que sentía algo por él, de eso era consciente, pero no pensaba que llegaría a crecer aquel sentimiento como en aquellos meses.
Jimin había logrado entrar a su corazón, y no estaba seguro si era por los besos que le daba, por las sonrisas que se compartían, por aquellos momentos que lograban compartir juntos, o simplemente por la compañía mutua.
Pero estaba seguro de algo, que en realidad estaba enamorado de aquel chico.
...
—¡Jimin! —el mencionado sonrió cuando miro quien se acercaba hacia él.
A Jimin le había gustado Yoongi desde el primer día en que lo vio, y más porque casi siempre trataba de llamar su atención, sabía que era por las tareas y asignaturas que reprobaba, pero aun así no le importaba, él quería que aún Yoongi le siguiera buscando todo el tiempo, y a pesar de que fingía ignorarlo, siempre le prestaba toda la atención, pero le gustaba hacer aquello para ver cómo se molestaba.
—¿Qué pasa, Yoonie? —el mencionado de inmediato sintió sus mejillas arder ante aquel apodo que Jimin le decía últimamente.
—Bueno, debo de darte las gracias, y felicitarte, ¡lograste pasar todas tus asignaturas! Y podrás graduarte, me siento muy orgulloso.
—¿Qué puedo decir? Eres un grandioso maestro —Jimin tomo a Yoongi de la cintura y lo acerco hacia él.
Yoongi sentía su corazón latir a mil por hora, y es que Jimin en verdad que causaba tantos estragos en él, sintió sus piernas como gelatina al sentir los labios de Jimin sobre los suyos en apenas un beso que duro solo unos segundos.
—Estaba pensando, y... —Yoongi aún un poco atontado por el beso que le había dado Jimin, escuchaba aquellas palabras—, ya que será la graduación y asistiré, ¿te gustaría acompañarme?
—¿Qué? —no podía creer lo que estaba escuchando, pensaba que por unos momentos le diría que todo lo que habían creado en tan poco tiempo terminaría por completo.
Porque la realidad era que Yoongi pensaba que posiblemente Jimin terminaría con él, después de todo solo iban a estar tres meses de esa forma, pero por lo que podía ver y escuchar, parecía que a Jimin no le interesaba la idea de terminar con él.
—Lo que has escuchado, ¿quieres ir conmigo a la graduación?
Aunque a Jimin no le gustase la idea de ir a la graduación, solo lo haría si Yoongi se lo pedía, porque era una verdad el que estaba enamorado de aquel chico de piel como el azúcar y ojos gatunos, lo quería demasiado, le había gustado la idea de pasar más tiempo con él por las vacaciones pequeñas antes de que pudieran buscar alguna universidad.
—M-me encantaría —sintió los delgados brazos abrazarlo y por supuesto que Jimin había correspondido aquel abrazo.
...
Jimin soltó un largo suspiro al mirar a varios de sus compañeros entrar a aquel auditorio para poder estar en la fiesta de graduación, pero ciertamente estaba algo incomodo, y no era por el traje que estaba utilizando, la mayoría que se encontraba allí lo odiaba.
—¿Qué pasa? —pregunto su novio que estaba a su lado.
—Seré sincero —dijo Jimin—, no me gustan este tipo de eventos.
—¿Por qué no me lo dijiste antes? —pregunto Yoongi mientras fruncía levemente el ceño.
—Porque te quiero y me gustaría estar allí para acompañarte —Yoongi sintió sus mejillas calentarse—, lo hago más por ti que por mí.
Yoongi apretó sus labios formando una línea, miro sus trajes y después al auditorio, las chicas con vestidos y los chicos con trajes, ¿qué tenía de especial estar en una graduación si ni siquiera la disfrutarías? Los discursos de los profesores, los discursos de alumnos destacados, seguramente estaría la mascota del equipo de la escuela, algunas presentaciones de los talleres, también las burlas de Yugyeom...
—¡Escapemos!
—¿Qué? —pregunto Jimin, estaba algo sorprendido por lo que había dicho Yoongi.
—¡Escapemos! —volvió a repetir—. ¿Sabes? A veces hay que disfrutar algo con la persona que queremos y allí dentro, no hay nadie que quiera, más que a ti.
Jimin noto la sonrisa que se había formado en los labios de su novio, y vio ese tono rosa en sus mejillas, sonrío de inmediato y le dio un beso en la mejilla.
—Bien, escapemos —de nueva cuenta, Jimin se subió a su motocicleta y Yoongi detrás de él, abrazando su cintura con fuerza—. ¿Alguna idea de a dónde quieres ir?
—Vamos a perdernos en un desierto.
—Yoonie...
—¡Está bien, está bien! Vamos a comer pizza a aquel restaurante del que tanto me hablas, después vamos a —se encogió de hombros—, no sé, ¿a dónde quieres ir tú?
—A un lugar donde pueda besarte sin ser interrumpido.
—M-me gusta la i-idea.
Ciertamente iba a ser la mejor graduación no planeada de sus vidas, además ¿a quién le interesa estar rodeado de presumidos de su promedio perfecto, cuando tenías a alguien con quien compartir una buena platica y sin pretender presumir de algo que pronto se quedará en el olvido?
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One - Shot's
Short Story¡Hola! Aquí Lucy Trejo. Te doy la bienvenida a mi pequeña casita llena de historias cortas que podrán alejarte de la realidad por unos cuantos minutos. Así que, ¿qué dices? ¿Comenzamos a leer? Bueno, entonces ¡vamos! - No copias y/o adaptaciones. ...
