—¿Seré su qué...? —esa había sido la pregunta que había salido de los labios de Min Yoongi.
Se encontraba en la subdirección del plantel escolar, era el presidente de la clase F, una de las clases más destacadas y más reconocidas en todo el plantel escolar, y ahora que ya era último año, era hora de dar despedida a los alumnos, eso incluido Min Yoongi y el resto de sus compañeros, por eso estaba allí, programar una ceremonia con los demás presidentes de clase era importante, pero para que la ceremonia pudiera dar el inicio como es debido, tenía que haber solo un requisito; que todos los alumnos aprueben para que puedan tener una graduación excepcional.
Pero había un problema, la clase F, podría ser considerada una de las mejores, pero todo lo bueno, puede tener un punto negro, y ese punto era Park Jimin, según había dicho él, un rebelde sin causa.
—Serás su tutor —de nuevo menciono la subdirectora Choi.
—¿Por qué tengo que ser yo?
Se escucho una suave risa, Yoongi miro a quien pertenecía, Yugyeom siempre gustaba de burlarse de él, Yugyeom era el presidente de la clase C, siempre se la pasaba burlándose de Yoongi solo porque él pensaba o decía que no podía hacer alguna tarea que la subdirectora daba a la luz, como ejemplo estaba aquella situación.
—Es de su clase, joven Min, necesitamos que Park Jimin por fin pueda graduarse, usted es perfecto para llevar a cabo con éxito eso, no es por nada que su clase es de las mejores.
Era cierto, aun así, se le hacía algo complicado.
...
Jimin era complicado, en eso estaba muy seguro Min Yoongi, y es que no solo se trataba de uno de los chicos más atractivos que había visto, se trataba de una piedra.
Si, una piedra.
Jimin era conocido por ser el chico que casi siempre se la pasaba solo, y que le importaba una miserable mierda lo que pensaran de él, además de que odiaba las reglas, si las reglas decían que necesitaba exactamente treinta puntos para pasar sus asignaturas, él sacaba la menor cantidad, nadie lo mandaba, y nadie lo obligaría a hacer algo que no quiere hacer.
Yoongi lo consideraba una piedra, porque cada que él quería hablarle, era ignorado, Jimin solo rodaba los ojos y se iba justo cuando él estaba a punto de darle alguna explicación, Yoongi estaba harto, y ahora era peor, ¡sería su tutor! No es que no estuviera feliz.
Le ha llegado a atraer algo aquel chico, aunque siempre se maldice mentalmente al pensar que algo como una relación potencial pueda ocurrir entre él y Jimin, la última vez que alguien se le declaro, no había terminado muy bien.
Aún puede recordar a la pobre de Jennie enfurecida por aquel rechazo tan sincero y tan jodidamente indiscreto que le soltó en aquella cafetería, la chica termino dándole un golpe y él gritándole de blasfemias que Yoongi jamás podrá sacar de su cabeza en un buen tiempo.
Soltó un suspiro y camino hacia donde ya sabía que Jimin gustaba de ir, al pelirrubio le encantaba estar siempre cerca de las canchas de tenis, y justamente fue allí donde lo había encontrado, se detuvo unos metros para poder mirar como Jimin estaba concentrado en su cuaderno, al parecer estaba haciendo un dibujo de algo o alguien, pero ciertamente no había rastro de algún jugador cerca de aquellas canchas.
—Bien, aquí voy —se animó a él mismo para seguir con su camino hacia aquel chico.
Escuchaba sus pasos sobre la acera, cada vez se hacían un poco más pesados, podría verse con mucha seguridad en sí mismo, pero en ese momento sentía que podía paralizarse en cuanto estuviese frente a Jimin, ¡vaya! Inclusive sentía que debía escapar en esos momentos, no más cercanía, ¿sería capaz de corregir las calificaciones de Jimin para no darle clases y que así terminase todo rápido? No, no puede hacer algo como eso.
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One - Shot's
Storie brevi¡Hola! Aquí Lucy Trejo. Te doy la bienvenida a mi pequeña casita llena de historias cortas que podrán alejarte de la realidad por unos cuantos minutos. Así que, ¿qué dices? ¿Comenzamos a leer? Bueno, entonces ¡vamos! - No copias y/o adaptaciones. ...
