27 de diciembre.
—Quisiera haberme despedido de el. — Dice mientras ruedan gruesas lágrimas de sus ojos.
Esto es el pan de cada día.
Ataques de ansiedad.
Lágrimas.
Culpa.
—¿Como ibas a saberlo? —camino hacia ella y se me marchita el corazón cuando se lleva un puño golpeando su pecho, una, dos, y a la tercera me acerco rápidamente tomando su brazo lo cual hace que me arañe el rostro empujandome lejos de ella.
—Holik.
—!Quiero hablar con el!, —grita en desespero —!Quiero decirle que lo quiero y que lo extraño! —Se lleva ambas manos a la cabeza y apenas logra tomar respiraciones cortas.
31 de Diciembre
12:00Am
Escucho las llamas golpear unas contra otras mientras que el sofocante calor me hace sentir la falta de oxígeno, mi corazón tamborilea en miles de palpitaciones y mi cabeza empieza a perder sentido quedando en shock instantáneo ante tanta fantasía.
De repente la tierra empieza a vibrar bajo mis pies y desde el cuerpo de Holik se desprende la misma oscura voz que escuche hace unos segundos.
—Tu, —Me retumban los oídos—miserable e inmundo mortal.
Siento algo húmedo bajar por mi naríz, dirijo mi mirada al suelo y pequeñas gotas vinotintas se tiñen entre la tierra.
Sangre.
—Débil es tu raza, —El eco que ocasiona me hace llevar las manos a mis orejas intentando minimizar el ruido y veo como caen, una en una, gruesas gotas de sangre. —y por esa razón su verdadero infierno está aquí. Tierra de mortales.
Todo es borroso y a duras penas, entre sombras, logro distinguir el débil cuerpo de mi amiga aún flotante.
Solo que ella, no es ella. Su vibra a cambiado y todo lo que emana desde su dirección es una inmensa oscuridad constrastando con... Sus ojos.
Los ojos de Holik pasaron de ser un simple café, a dos cuencas rebosadas de un gris martillante e indescifrable, que por más que quisiera evitarlo no dejo sentir su mirada traspasar por cada insignificante particula de mi cuerpo.
—¿Cuál es tu nombre?. —Su pregunta me causa varios zumbidos que no me dejan pensar con claridad.
—Y- yo...
Depronto, desde los dedos de Holik, empiezan a emanar chorros de sombras, hasta que se ve envuelta por un oscuro humo negro que poco a poco empieza a separase de ella, hasta convertirse en uno solo.
Una alta figura espectral, con dos inconfundibles ojos grises.
Delgados hilos de sombras quedan aderidos al cuerpo de mi amiga que ahora está flotando como si estuviese acostada.
—Cuál. Es. Tu. Nombre. —Las llamas a mi alrededor saltan ansiosas en cada pausa.
La sombra mueve sus ágiles dedos conectados al cuerpo de mi amiga, pequeños hilos de humos negros se pegan a su piel uno en uno, cortando como filosas cuchillas. Holik pareciese despertar, su cuerpo se dobla un poco y suelta un grito desgarrador que me hace consumirme en lágrimas.
Micro segundos pasan y ella se encuentra bañada en montones de sangre que saltan hacia el suelo.
—!NO! —chillo y la angustia me toma.
—¿No? —Habla una vez más haciendo rechinar mis adentros. Aprieta su puño, las llamas se intensifican y entonces...
—!Zelenia!, —cierro los ojos y grito una vez más —!mi nombre es Zelenia!.
El calor se extingue, un "poff" suena en el aire, lágrimas viajan por mi rostro y cuando abro mis ojos, las velas se han apagado, el frio viento golpea contra mi piel, mi mirada viaja hacia mi amiga que ahora se encuentra en el suelo, al parecer desmayada.
No encuentro una solución lógica, me quedo en mi misma posición, asustada, mi cabeza da vueltas en millones de pensamientos y ninguno con una respuesta.
Tomo una respiración a fondo y apoyo mis manos contra el suelo, siento las piernas de hule, y el cansancio se hace presente cuando al fin logro estar de pie.
Doy pasos cortos, hasta llegar con Holik, me arrodillo cerca de su nariz y boca y tomo un suspiro de alivio al oír su respiración.
Me fijo en sus brazos, parece como si un látigo la hubiese pringado dejando quemaduras en su piel, así mismo las ropas están rotas y su rostro luce demacrado.
¿Que fue todo eso? Por Dios. ¿Que era esa cosa? Sigo sin digerirlo aún, me siento fatal.
Miro como el pecho de mi amiga se infla y arquea un poco hacia arriba, pero todo mi miedo esfuma cuando tose y abre sus ojos adormecidos.
— Sele- —la tomo del brazo y la rodeo con los míos.
—¿Que paso?
—!QUE CASI MORIMOS!
—¿Qué?
—!Que en vez de hablar con tu padre casi nos lleva un espíritu todo feo!.—Grito mientras la sacudo —Holik, por un poquito y !MORIMOS!, Casi nos vamos a conocer a Maradona.
—¿Qué?
Ay
—Vámonos ya de aquí.
Salimos del horrible bosque y a pasos largos nos dirigimos al coche.
—¿En serio no te duele nadita?
—Mmm,—Me mira ya fastidiada —que no, que estoy bien, mira —Sacude sus manos y brazos como si sus heridas no dolieran.
—Ya.
—¿Que?
—¿Que de que?
Me mira incómoda —También... ¿También lo sientes?
Me quedo parada y ella hace lo mismo unos pocos pasos delante de mi.
—Si.
Dato curioso:
• Cuando juegues la Ouija como mínimo tienen que haber dos jugadores. Nunca juegues solo.
Holi. ¿Les gustó? Espero que sí<3.
Gracias por apoyar pequeños escritores.
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Lilith desde el Infierno
ParanormalSe esconde una gran verdad sobre todos. Una verdad monstruosa e inmortal. ¿Que hará una pequeña humana ante tanto poder? ¿Que hará si ese poder viene desde el mismísimo infierno a inundar su alma?