V

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Al final la desesperación por no poder dormir le hizo volver a pensar en salir en busca de Sanemi. Una ducha fue suficiente para quitarle el aspecto y aroma a muerto.

El problema que lo detuvo a media calle y a una hora de que comenzara el horario escolar era que no podía saber dónde estaría Sanemi. Los últimos días lo había estado ayudando a mudarse de nuevo porque "ese maldito apartamento de porquería" ya lo tenía harto.

Nunca se han llamado ni mensajeado y el pánico no le deja intentarlo así que ¿En cuál de los dos apartamentos estará? Decidió ir al nuevo pero por más que tocaba no recibía respuesta, incluso se quedó afuera en silencio por un buen rato por si sólo lo había ignorado y salía cuando fuera hora de ir a la escuela. Pero nadie salió.

Prefirió encaminarse a la escuela con la esperanza de que al toparse con él todo siguiera normal. Se le revolvía el estómago mientras más se acercaba a la sala de maestros y lo único que lo mantenía sereno era el pensar en la ilusión de que simplemente volverían a ser buenos compañeros y cada quien haría su vida con quien se supone que deberían... suponiendo que en verdad Kanae y Sanemi tuvieran una relación y que el bebé que espera sea de Kyojuro... y que tome la decisión de tenerlo.

Detuvo su andar al ver que Kocho iba entrando a la sala y al escuchar la inconfundible voz de Uzui con tono de "toca chismecito".

—¡Kocho, al fin te vemos! ¿Tú sabías lo de Shinazugawa y Tomioka?– cierto, el día anterior ella no estuvo. No acostumbra quedarse tras las puertas a escuchar pero no lo pensó en ese momento.

—Buenos días, ¿Sobre qué?–.

—Él y tú son muy amigos, creímos que sabrías sobre su relación con Tomioka, puede que hasta tengan un hijo– el ruido de algo caer y romperse lo alertó.

—¡Lo sé, qué extravagante y emocionante! Nadie se lo esperaba a excepción de Himejima que siempre se sabe los chismes pero el grosero no los cuenta–.

—No es ser grosero, es evitar esparcir rumores o dañar a otros por un mal entendido– un largo silencio lo tentó a entrar de una vez.

–Pero eso no es todo, también puede que el padre ¡Oye no te vayas!–.

Kanae salió apresurada, apenas pudo moverse para no chocar con él, lucía realmente alterada y parecía querer decirle algo.

—Lo siento mucho, yo no quería que...– Kanae no terminó de hablar, prefirió marcharse casi corriendo.

Dentro de la sala de maestros no pudo ver a Sanemi y eso fue lo único que le importó, dejó de lado por completo que los demás estuvieran hablando de él. A lo largo del día se dio cuenta de lo difícil que podría ponerse todo a su alrededor.

Sus estudiantes cuchicheaban, sus compañeros no podían con las ansias de saber más sobre el tema y, lo que más le pegó, fue darse cuenta de que lo que fuera que tuviera con Sanemi se había terminado, era como si se hubiese convertido en un fantasma porque todos hablaban de él pero Giyuu no había logrado verlo en todo el día.

Sabito se enteró de que un par de alumnos muy valientes, o muy estúpidos, le habían preguntado al albino si era cierto que tenía algo con el maestro de gimnasia y si en verdad el maestro de historia se lo había robado... no supieron lo que Sanemi les dijo pero los chicos no podían dejar de llorar.

A lo largo de la semana intentó buscarlo, incluso superó su pánico por mandarle un mensaje pero nunca recibió respuesta. No ayudaba que Sanemi casi nunca era solicitado para tutorías porque todos le temen así que seguro salía de la escuela mucho antes que él.

Posiblemente padre (Sanemi x Giyuu)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora