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Estaban agotadas, ser detectives tampoco era muy divertido, menos cuando había un caso de asesinato reciente y sin resolver, que además cada crimen tenía el mismo patrón que tres anteriores asesinatos recientes

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Estaban agotadas, ser detectives tampoco era muy divertido, menos cuando había un caso de asesinato reciente y sin resolver, que además cada crimen tenía el mismo patrón que tres anteriores asesinatos recientes.

— ¿Pedimos comida a domicilio? —Preguntó Dahyun al sentarse en el sillón del salón apenas entraron a su casa. Tenía sus piernas estiradas y sus ojos cerrados, descansando de haber estado tanto rato en movimiento al andar buscando pruebas y cosas por el estilo.

— Sí, ¿las pides tú? Quiero tomar una ducha mientras. —Iba estirando su espalda junto a sus brazos, suspirando luego ya aliviada al desaparecer un poco la tensión en su cuerpo.

— Está bien, pero ¿me pasas tu celular? No tengo la aplicación esa para pedir la comida. —Aunque ambas tenían la aplicación para pedir comida, hace poco que la pelinegra tuvo que eliminarla al tener la memoria completa.

Sana tragó nerviosa; no era que estuviera engañando a su novia, ¿en qué mundo estúpido haría eso cuando, además, planeaba pedirle matrimonio? Era absurdo. Pero es que en su celular tenía todas las ideas locas que le mandaba Jeongyeon, y no quería arriesgarse a que Dahyun se enterara de todo lo que planeaba.

— Uh... —Su celular vibró al haberle llegado un mensaje. Era el momento de empezar a sacar sus dotes de actriz que jamás tuvo en verdad, pero era momento de empezar a actuar. — Me pasé a desinstalar la aplicación, pero dame un minuto, la instalo en un momento, ¿sí? —Sonrió nerviosa. Una sonrisa que a muchos les podría parecer como cualquier otra, tranquila y amable como la misma Minatozaki Sana, solo dos personas conocían bien a la rubia; La madre de esta y Kim Dahyun.

Dahyun desde su sitio, acariciando a sus mascotas con tranquilidad que se habían recostado a sus lados, frunció el ceño un poco confusa, ¿era idea suya o Sana estaba nerviosa? Sentía que algo le ocultaba, sin saber si era precisamente algo bueno o malo.

Mientras tanto, la mayor se fue hasta la cocina para ver el mensaje, alejándose de la vista de su pareja.

"Yonyon"

Oye, ¿A Dahyun le gustan los "flashmob"? ¡Podríamos hacer una coreografía con una canción de fondo! Y ahí bailo junto a las demás, y luego apareces tú toda arreglada y linda, dices tu frase y todas felices. ¡Listo, llamaré a Momo! ¿Nayeon unnie y Jihyo aceptarán bailar? Como sea, lo harán igual. Bueno, ¡Ahí te aviso!"

Sabía que ese "Ahí te aviso" era un "en cinco minutos o menos te digo mi otra idea", si es que el mensaje anterior a ese, preguntando sobre donde fue la primera cita que tuvo con Dahyun para reservar el restaurante entero, lo cual era una locura, había sido apenas hace siete minutos atrás, ni siquiera media hora.

Su mejor amiga tenía una imaginación enorme, y sabía que le hacía ilusión organizar su pedida de matrimonio, y ni pensar si Dahyun aceptaba y llegaba el día de organizar su boda. Una locura.

"Yonyon"

Hey, ¿y si hacemos que Ari y Bbuyo lleven un collar con el anillo? ¿Demasiado arriesgado? Pero sería bonito... Ah, ahí veré."

Pero, aun así, era demasiado arriesgado. Rápidamente, y antes de que tarde más en la cocina, silenció los mensajes de su mejor amiga para que no aparezcan en su pantalla. Las probabilidades de que Dahyun justo entre a los mensajes era baja.

— Ya, ahora sí. —Dijo cuando tenía todo listo, pasándole su celular aun un tanto ansiosa. — Iré a bañarme. —Con los nervios en el cuerpo, se encaminó hasta la habitación para irse al baño que tenían para tomar la ducha que tanto anhelaba.

Apenas Sana se metió en la ducha y se escuchó el agua caer, frunció el ceño extrañada. Esa sensación no se iba.

Como sea, solo se metió en la aplicación para pedir la comida que tanto se le antojaba; Una deliciosa pizza con algunas cervezas nunca iba de más, sobre todo para olvidar por un rato el último caso de la joven estudiante Han.

Al tener todo listo, dejó el celular de su novia en la mesita del centro, dejándolo de lado para prender la televisión y ver alguna película o serie que estuvieran dando, haciendo una mueca cuando no encontró nada interesante y tuvo que recurrir a buscar algo en Netflix, llamándole la atención una serie coreana sobre cosas sobrenaturales, "The Guest".

Quería dejar de lado todas sus dudas y sensaciones tontas, si Sana le ocultaba algo, confiaba en que pronto le contaría, más aún cuando su relación siempre se basó en la sinceridad: ninguna de las dos se ocultaban las cosas, así que dudaba mucho que tuviera que empezar a sentir cierta inseguridad. Porque, de igual forma, no era nada malo, ¿cierto? No lo sabía con totalidad, pero confiaría en su pareja como lo había hecho en los últimos años.

Pronto Sana llegó a la sala al terminar de bañarse, su cabello ya estaba medio seco, solo algunos pequeños mechones seguían mojados, pero se secarían rápidamente.

Se abrigaron con una frazada y se pusieron a ver la serie con los pelos de punta en algunos momentos al ser una serie de terror y suspenso, sacando teorías y disfrutando de sus momentos juntas, compartiendo juntas algo tan mínimo como ver una serie.

La pizza llegó unos minutos después, agregando la sensación cómoda y hogareña en el lugar. Una noche sin duda perfecta; simple, pero perfecta. 

 

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¿Qué tratas de ocultar, Minatozaki? [Adaptación Saida]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora