Traté de olvidarte (I Parte)

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Años atrás, en el liceo durante el receso, se encontraba un erizo de color negro con púas rojas combinadas, sacaba su desayuno y le daba un buen mordisco a su sándwich, hablando con su tablet. Mayormente la eriza rosada lo veía solo, nadie del salón se sentaba con él por ser "emo" pero ella no lo vio de esa manera, por alguna razón no podía quitarle la vista encima a ese erizo, una mano atravesó su vista.

-¡Hey! Amy, aterriza-. Era Blaze que llamaba su atención.- Últimamente estás muy distraída.- Se cruza de brazos.

- Perdón, es que...-. no termino de hablar porque notó que el erizo ya se había ido.- No es nada, cosas mías, vámonos a clase.- La gata volteo hacia donde miraba y era el erizo de que todos hablan mal o simplemente le tienen miedo en el caso de las mujeres. Se dió vuelta y se fue con ella.

Lastima que estudiaban en diferentes secciones de clase, por eso no están en el mismo salón, solo lo veía en hora de salida o receso. Amy acostumbraba llegar tarde. Todos los días se repetía lo mismo, mirándolo disimuladamente, hasta que un día:

- ¿Por qué no hablas con él?-. La motivó Rouge, sabía que a la eriza le atraía algo en él.- Anda estaremos aquí-. Se unió Blaze a la motivación, la eriza trago en grueso, ya llevaba varios días pensando si iba hasta allá, y tuvo la valentía en ir, pensando: ¿QUÉ CARAJO LE DIRÉ?
Antes de estar en pocos centímetros de él, lo veía muy distraído con la tablet, no para de hablarle a ese aparato.

- ¡Hola! Un gusto mi nombre es Rose Amy, perdón Amy-. La eriza le extiende la mano con nerviosismo, mientras que el ajeno desvía la mirada extrañado arqueando una ceja, pensando: ¿Qué rayos?

- ¿Quién es Shadwon?-. Se escuchó una voz que provenía de aquél aparato, lo cuál Amy vio que era con una chica con que él hablaba.

-Te llamaré en otro momento María-. Respondió el erizo colgando la llamada.- ¿A qué se debe esta sorpresa eriza? Mira que no estoy para juegos-. La mira con seriedad.

-¿Juego? No, no-. Agita las manos con negación, pero no paraba de mirar aquellos ojos rubí, que con el resplandor del sol se veían estupendos.- Solo qué, te quise conocer, es que a menudo te veo solo con la tablet.

-¿Me espías eriza?-. Se tensó molesto cruzándose de brazos.

-No quiero que mal pienses, es solo que me llamaste la atención-. El color de las mejillas de la eriza la delataron allí fue cuando el ajeno se levantó, agarrándole la mano para después darle un beso en ella.

-Un gusto, mi nombre es Shadow-. Su mirada se torno fría, pero ella no se sentía tensa, solo cómoda.- Espero que no sea la última vez que hablemos Rose-. Recogió sus cosas y entró al salón.

La eriza solo se quedó perpleja de esa acción caballerosa que vió en él, al igual que las amigas, fueron hacia ella entusiasmada por lo que acaba de pasar. Y ella sentía esa sensación completa, no solo le llamaba la atención, sintió que le gustó a pesar que por ahora para ella era un completo desconocido que a la vez revolvía todos esos sentimientos de confusión, locura y felicidad.

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⏰ Última actualización: May 01, 2022 ⏰

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La estafadoraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora