Convénceme

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El erizo negro anduvo su camino junto con la eriza, no podía dejar de ver a sus alrededores, le pareció bonito parte del lugar donde se encontraba, había bastantes cosas, buen lugar para estar de vacaciones. Durante el camino no se mencionó ni una palabra durante un largo tiempo y por eso Shadow decidió romper el silencio.

-Y... ¿Como has estado Rose?- la mira esperando una respuesta de ella, pero ésta no le respondió, solo lo ignoro y seguía caminando como si nada.

De inmediato nota que entran a un hotel grande y glamuroso, se notaba que era de excelente servicio y calidad.

-Buenas tardes, necesito la llave por favor, mi nombre es Sam Smith, habitación 327- exclamó la eriza al hablar con la recepcionista. Shadow estaba algo distraído con la fuente de chocolate que se encontraba junto al ascensor. Quería probar un poco.

-Si, ya la ubique señorita Sam- dice la recepcionista después de confirmar- Aquí tiene su llave, que tenga una linda tarde- la gata le entrega la llave  sonriendole.

-Muchas gracias- responde la eriza haciendo una sonrisa forzada.- Vámonos Shadow- la eriza entra al ascensor, esperando a su acompañante.

-Vaya, al fin me diriges una palabra- dijo el erizo entrando al ascensor segundos antes que se cerrará las puertas.- A pesar que llevó muchos años sin ver a Rose, nunca la he visto tan seria- pensó preocupado por la expresión, ya que estaba acostumbrado a verla siempre con una sonrisa.

El sonido lo devolvió a la realidad, salieron del ascensor y tan solo de pasar unas pocas habitaciones, llegaron al fin a la suite de Amy. La cama era grande al igual que el baño, todo estaba impecable y reluciente, todo la ropa ordenada, pero que impresión se llevó el erizo debe ser muy bueno vivir así. Observa que la eriza está acostada tranquilamente en la cama junto con el control de la televisión en la mano y pasando los canales.

-Rose ¿De qué trabajas?, Quiero decir debes de ganar muy bien para vivir en un hotel.- pregunto el erizo sin apartarle la mirada. Amy suelta una carcajada al escuchar la pregunta.

-Ay Shadow, eres tan gracioso- dice al limpiarse una lágrima.- Estoy de vacaciones.- le responde sin apartar la vista a la televisión.

-Yo no veo lo gracioso.- exclamó serio y molesto.- Es que debes de trabajar en algo para mantenerte de esta manera.

-Escucha Shadow-. Lo mirá- Ambos sabemos que no eres bobo, así que deja de fingir que yo se perfectamente que tú sabes a qué yo me dedicó, una vez trataste de robarme y al final yo fui quién te robó a ti-. Sonrió al recordar aquel día-. Así que no te sorprendas como vivo, aquí es unos de los pocos lugares que no saben quién soy, por ahora.- volvió a mirar la televisión.

-Pues en ese caso vamos al grano Rose.- se acerca a ella, rebatando el control para apagar la televisión, prácticamente la acorraló en la cama para que tomara en serio su propuesta.- Vamos aliarnos, yo también soy un estafador, he mejorado, e incluso conozco a alguien que nos puede asignar los mejores robos, y podemos ganar mucha plata.

-No me interesa.- lo empuja.

-Deberias pensarlo bien, ya que el dinero que tienes horita no te durará por mucho, y que sabes si la policía te encuentra aquí, necesitas más dinero para trasladarte y hospedarte en otro lugar, y eso es mucho gasto Rose- se sienta apoyando el brazo derecho en la almohada.- ¿Entonces que me dices?

-Este idiota tiene razón- pensó.- Si reúno el dinero suficiente, llegará un momento en que ya no necesite más estafar, ya que si sigo de esta manera se saldrá de control, después de todo Shadow siempre fue un gran amigo para mí, ¿Por qué no volver a darle mi confianza como antes?-. La eriza seguía pensando, hasta que le extendió la mano a su acompañante.- Está bien, acepto trabajar contigo- . Exclamó sonriente al apretar la mano del erizo sentía emoción de trabajar con él y recuperar los viejos tiempos.

- Genial- Exclamó el erizo.- Ahora podemos ir a comer por favor, tengo mucha hambre.

-Si claro- se rió ante el comentario y bajaron juntos a comer.- Tenía tiempo sin saber que era que alguien te sacará una sonrisa y sentir un poco de emoción al estar con él, espero no arrepentirme de mi decisión.- pensó Amy mirando al erizo de manera sonriente de que sentía que podía compartir con alguien al fin.

Ese día, de las pocas horas que quedaban, Amy disfruto mucho de la compañía de su inesperado y viejo amigo Shadow. Como la cama era grande no había problema en que durmieran por separado, dividieron la cama con sábanas, para evitarle molestia al otro. Esperando el amanecer para conocer al tal "jefe" que dice Shadow y así comenzar su primera misión juntos.

-Buenas noches Shadow-. Dijo teniendo los ojos cerrados.

-Buenas noches Rose-. Le respondió el erizo sin poder aguantar más el sueño cerrando levemente los ojos.

La estafadoraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora