Tardamos 5 minutos en llegar a su casa, le mandé un mensaje. Nos abrió y entramos a la casa. Al cerrar la puerta me dio un abrazo lo acepte, ya en este punto ya quería llorar por la situación, empecé a sollozar, me empezó acariciar mi cabeza.
Ya tranquila – me lo dice muy dulce – ya verás que se solucionará, lo resolveremos – volteo hacia donde estaba Dante - ¿Verdad? – lo mira.
Si – me regala una sonrisa y se acerca hacía nosotras a unirse al abrazo.
Además no estás sola en esto – me da un beso en la frente.
Gracias chicos – los miro – ¿dónde me voy a quedar? – se voltean a ver iba hablar Dante pero lo interrumpe.
Conmigo – dice con una sonrisa – y bueno Dante quédate ya es muy noche – lo cual Dante asiente con la cabeza.
¿Y tus papás? – le pregunto mirándola.
No están se fueron a un viaje de trabajo – me lo dice – descuida ya me acostumbre a no verlos tan seguido.
Bueno a dormir – dice Dante subiendo las escaleras – ya que mañana hay clases – voltea hacia las habitaciones – ¿Yo dónde me voy a dormir? – le pregunta.
A si cierto – se ríe – en la habitación de los invitados está en la izquierda y tú – me dice mirándome – vas a dormir conmigo – me regala una bella sonrisa.
Está bien – me acerco hacia ella y le doy un abrazo.
La sigo porque en verdad no sé dónde está su habitación, entramos y saca dos pijamas una para mí y la otra para ella.
Toma – me da una pijama – el baño está ahí – me señala la puerta.
La tomo – gracias – y me voy hacía allá.
Mientras me empiezo a quitar la ropa, pienso muchas cosas, ya ni se cómo se enteraron de mi relación, llevamos 9 meses y han sido los mejores de mi vida y nadie va hacer que termine esa relación. Mi mejor amigo lo sabe y me apoya como te quiero Dante. Salgo del baño y la veo recostada, se voltea y me mira.
Hola – me dice haciendo un espacio para dormirnos.
Hola – le sonrió – voy a conectar mi teléfono – una pregunta.
Una respuesta – me dice y se empieza a reír – haber dime.
¿Tienes despertador? – le pregunto me empiezo a reír.
Si – me dice mientras se ríe.
Ahora si a dormir – me voy hacía la cama - ¿te puedo abrazar? – le pregunto.
Claro – me lo dice con una sonrisa – buenas noches.
Buenas noches – me acerco y le doy un beso en la frente – te quiero – lo digo susurrando.
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Nuestro dulce romance
RomanceInicio de una historia siguiendo una frase. Era todo lo que podría hacer, estaba en apuros y no encontraba una salida a mi angustia, de mi casa a toda prisa...
