La mañana siguiente, el desayuno se desarrollaba tranquilamente con Sympathique de Pink Martini de fondo puesta desde el celular de Seokijn. Con Taehyung y el mayor sentados en la mesa frente al estanque donde estaba Mr. Quek nadando tranquilamente, las nanas comúnmente alrededor con sonrisas dulces, y con la vista ya acostumbrada de Saeron ausente por el trabajo.
—Podríamos irnos juntos a la escuela —habló Tae después de escucharle decir al mayor que no encontraba las llaves de su auto.
—Si que quieres ver al mundo arder —Jin se rio con ironía y luego arqueó la ceja—. ¿No viene ya Jeon por ti siempre?
—Podríamos irnos juntos en su motocicleta.
Seokjin casi escupe el agua que estaba tomando en su risa.
—La imagen de eso era hilarante. Y aunque me gustaría ver cómo a Jeon le sale una hernia, no gracias. Además, ni siquiera saben que vivo contigo y preferiría que siguiera así.
Los ojos de Tae se abrieron curiosos. Desde ayer que le propuso su idea al mayor no obtuvo como tal una respuesta, pero tampoco es que la esperara considerando lo que había descubierto hasta ahora de cómo era Seokjin en tratar de ser una persona que no era de sentimientos y no le importaba nada.
—Estas aceptando que vives aquí.
—Prácticamente ya vivo aquí.
Con un encogimiento de hombros Jin trató de mostrar indiferencia como si no fuera gran cosa y como si ni siquiera le importara.
El simbolismo detrás de esa simple invitación le hacía sentir que estaba caminando a ciegas. En algo desconocido. Como si alguien no estuviera ofreciendo un hogar para él, como si él fuera importante, un amigo, una familia, como si le importara a alguien, como si fuera alguien de confianza.
Pero supo que falló cuando una sonrisa tiró de los labios de Tae.
—Lo sé. Así ya no tendrás que inventar escusas para pasar el rato aquí.
—¡¿Discúlpame?! ¡Yo no inventaba escusas para venir aquí! —dijo indignado y luego se recompuso arreglándose el saco del uniforme—. De todas maneras, ¿No tendrías que pedirle permiso a tu hermana?
Taehyung miró hacia dentro de la casa por medio de las puertas de cristal. A diferencia de dónde estaban sentados con el ruido de los pájaros alrededor, el viento de ves en cuando soplando sus cabellos, y con los rayos del sol tocando el césped mientras a ellos los cubría la sombrilla; adentro estaba un poco lúgubre sin iluminación, marcándose lo terriblemente vacía por lo espaciosa que era, y en silencio.
—No creo que le importe. La mayoría del tiempo ni siquiera está en casa.
«Ni siquiera creo que lo note, porque ni siquiera me nota a mí» pensó el menor.
—Mmm. Bueno, yo tampoco creo que le importe a mis padres. También ni siquiera están en casa la mayor parte del tiempo.
«Ni notan cuando no regreso a casa por más de una semana» no dijo el rubio.
Ambos se miraron en silencio por un momento sin decir palabras. Un silencioso entendimiento. Los dos compartían ese sentimiento de soledad.
Seokjin sonrió.
Pero no era una sonrisa notó Tae, era más una mueca de disgusto.
—¿No tenemos una familia encantadora, lindo?
Abriendo la boca para contestarle, el de hebras castañas se vio interrumpido cuando drásticamente Jin aplaudió.
—En fin, no es momento para cosas tristes —y con una sonrisa maliciosa agregó—: ¿No es hoy el partido de Min?
—¿Irás?
—Por supuesto. ¡Como si fuera a perderme eso! —rio con gozo.
• ○ •
Horas más tarde, cuando terminó la jornada estudiantil, saludando a Jimin, y recibiendo una mirada hostil de Jungkook, y una burlona de Seokijn, Namjoon se preguntó cómo es que terminó siendo arrastrado al juego de básquet cuando a él ciertamente le desagradaba los deportes. Y más que eso, la mayor parte de estás cinco personas sin contar a Min que yacía calentando con su equipo en la cancha.
Aunque la respuesta era claramente: Taehyung.
El menor en compañía de Hoseok había ido hasta la sala del consejo estudiantil, y sacó su carta de que se había arreglado su malentendido entre ellos y la de tener su segunda oportunidad. No tuvo otra más que venir. Era eso o seguir soportando al Taehyung siguiéndolo hasta en la biblioteca.
Una vez se detuvieron frente a ellos en una de las primeras filas de las gradas Jeon no tardó en preguntar:
—¿Dónde está Taehyung?
Hoseok habló con su habitual sonrisa. —Venia con nosotros, pero se desvío al baño. Así que, ¿Dónde se va a sentar? Me dio sus cosas —señaló la mochila que cargaba a parte de la suya propia.
—Aquí, le apartamos un lugar —Jimin señaló el asiento entre él y Jungkook.
El jugador de vóley tarareando colocó las cosas de Tae en asiento entre esos dos, mientras que Namjoon tuvo que sentarse en la fila detrás. En la fila de Seokijn. Había sólo esos dos lugares vacíos por desgracia, así que Nam rápidamente aprovechó a sentarse justo detrás de Jimin para no quedar a lado de Jin, que muy sonriente estaba detrás de Jeon. Jung quedó detrás del asiento de Taehyung.
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EUTL || Vharem. «Borrador»
FanfictionEste fic está descontinuado. Solo está publicado por el valor sentimental. Quedo como un borrador, la nueva versión yace en mi perfil. • Contenido homosexual. • Lees esta historia bajo tu mismo consentimiento, si no gusta de este género abs...
