Cuando logré abrir mis parpados, lo primero que mi visión englobó fue un pequeño cuarto de paredes blancas. Deduje usando la lógica que se trataba de la enfermería.
Y eso me hizo recordar a...
—Ya despertó —dijo alguien animado.
Mis ojos fueron atraídos por un chico rubio quien yacía sentado a un lado mío en la camilla.
Me miraba de manera juguetona.
—¿Enserio Mark? —se escuchó otra voz cargada de sarcasmo.
Cuando miré al dueño de aquella voz, reconocí rápidamente al chico de tez pálida. Cruzado de brazos, yacía parado a unos pasos de la camilla.
Mirando mejor sus facciones, sus ojos eran como los de un felino y me miraban fijamente desde lejos. En su rostro no habitaba expresión alguna. Fue inevitable compararlo con una pantera que asecha a su presa con cautela.
—Si mira, ya abrió los ojos —el anteriormente llamado como Mark, me señaló.
Por el suspiro cansado del pelinegro, podía decir que Mark, o no entendió el sarcasmo del pálido o prefirió ignorarle.
Despegando mi mirada de ellos, recorrí la habitación y me encontré con una persona desconocida más. Su atuendo me dijo que se trataba de la enfermera.
—¿Cómo te encuentras? ¿Sientes mareos o algo parecido? —dijo la enfermera acercándose.
—No, sólo me siento incómodo con estos tapones. ¿Puedo quitármelos? —señalé a los da tapones de papel en mi nariz.
Ya no sentía que me sangrara la nariz.
—Claro —sonrió la mujer y luego hizo una mueca—. Haz recibido un gran golpe. ¿Seguro que te encuentras bien?
—Si... —murmuré desechando los tapones con sangre en el bote de basura que se encontraba a un costado de la camilla—. ¿Puedo regresar a clases?
—Exactamente hace unos segundos comenzó el receso —anunció con una sonrisa—. ¿No quieres saber con qué fuiste golpeado?
—No importa realmente.
No era como si con saberlo cambiara algo.
—Por suerte tu nariz no se fracturó —habló la enfermera de nuevo—, pero por lo que vi, eres muy susceptible en esa zona.
—Sí... por eso no hago deportes. Incluso estar mucho tiempo en el sol hace que mi nariz sangre.
Ella asintió tomando la información.
—¿Quieres que llame a tu tutor?
Negué rápidamente con un movimiento de cabeza. —Estoy bien.
No podía permitir que Saeron viniera por una cosa tan pequeña.
—¿No prefieres descansar? —negué de nuevo a lo que ella frunció el entrecejo—. Cualquier alumno inventaría cualquier excusa para saltarse las clases.
Aquello era cierto, pero yo prefería estar aquí que en mi solitaria habitación.
—Gracias por sus cuidados —dije inclinando mi cabeza hacia ella antes de empujar mis piernas a las orillas de la camilla para poder levantarme.
Esperaba tener la fuerza suficiente en las piernas para levantarme.
—No me des las gracias a mí, el joven caballero fue quien te trajo corriendo después de que te desmayaste —la enfermera señaló al pálido con una sonrisa.
Cuando pose mi mirada en el señalado, éste desvío la suya con rapidez. Extraño para alguien que me estuvo mirando todo el tiempo.
—Gracias.
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EUTL || Vharem. «Borrador»
FanfikceEste fic está descontinuado. Solo está publicado por el valor sentimental. Quedo como un borrador, la nueva versión yace en mi perfil. • Contenido homosexual. • Lees esta historia bajo tu mismo consentimiento, si no gusta de este género abs...
