🔥🦅🇺🇸 ❝Controlarás este poder o dejarás que te controle?❞
Sam Wilson y James Barnes se enfrentan ante un nuevo enemigo cuando Beatriz Abernathy, una reportera con un turbio secreto, descubre un complot interno que involucra a los cargos más poder...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
━═━═━═━═━═━═━═━═━
📍Delacroix, Louisiana Estados Unidos de América
BEATRIZ MIRÓ DESCONFIADAMENTE hacia el exterior, a la casa de dos plantas ubicada al borde del río con varias ventanas y un porche amplio desde donde una mujer sentada en un sillón se reincorporó al verlos llegar.
Desde su posición podía percibir el sonido del agua confundiendose con el aire que sopló y los envolvió cuando salieron del coche. Fresco, pero nunca tan frío como lo era en Washington. Las cosas al sur de Estados Unidos parecían ser un perfecto contraste con los estados del Norte, lo cual era bastante curioso, pero la hacía recordar constantemente el por qué estaba allí.
Cada movimiento, cada respiración y cada sonido venido de la nada la hacían estremecer de pies a cabeza.
Sintió las manos frías sobre la tela de su falda, sudorosas, a la vez que observaba cómo el sargento Barnes abría la puerta trasera para sacar a la chica mutante, quien seguía inconsciente después de largas horas de viaje.
La joven reportera no vio ninguna expresión concreta en su rostro a medida que se dirigía hacia la casa, y la mujer morena se apresuraba a ayudarlo. Llevando a Wanda hacia algún lugar del que no sabía... porque nunca había estado allí.
Insegura, esta buscó con sus ojos la mirada de Sam Wilson, quien tan solo le regaló un asentimiento corto con una sonrisa tranquilizadora, y eso fue suficiente para poder calmarla por el momento.
Estando ya en el salón, bajo el ambiente acogedor de aquellas paredes, Beatriz aceptó el té que Sarah le había preparado. Moría de ganas por darse un baño y reposar su cabeza sobre una superficie tan suave como la de aquel sofá donde estaba sentada, pero sabía que todavía tenía muchas cosas que explicar. Especialmente en esos instantes en los que no sabía lo que podría suceder el día de mañana.