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Judge ,🖇﹅

La casa de Manobal era pulcra y moderna, no había  ni una pizca de polvo visible y la inteligencia artificial gobernaba el lugar. Chaeyoung y sus hijos no llevaban ni una muda de ropa y Lisa era la única que estaba pensando en eso, tal vez le pediría ropa a sus amigas, aunque sólo tenían una niña, que curiosamente tenía la edad de Ji-min.

— Sientanse libres de tomar lo que quieran, bienvenidos — la abogada les indicó una habitación en la planta baja y caminaron hasta allí.— Los niños pueden quedarse aquí, cualquier accidente les será más fácil salir. Chaeyoung, hay una habitación más, arriba.

La familia simplemente la miraban atentamente, era fría… y amable.

— ¿Qué pedimos para comer? — la pelinegra dijo cordialmente y  los pequeños miraron a su madre para gritar la palabra "pizza" en alto, Lisa tomó su teléfono, y dispuesta a marcar a la pizzería más cercana lo desbloqueó, Chaeyoung se acercó a ella para detenerla, acción que hizo extrañarse a Lisa.

— Yo cocinaré.

Manobal no estaba sorprendida, pero sí felíz, hacia tiempo que no probaba comida casera, pues no tenía espacios libres y era malísima haciéndolo, si las cosas no se quemaban, se pasaban de sal.

— No hay cosas para hacerlo… — la mayor sintió vergüenza por su poco instinto culinario y miró a la rubia con ese sentimiento encima.

— Podemos pedirlo por pedido también — y con eso se tranquilizó, esta vez Roseanne tomó su teléfono y pidió a su delivery de confianza las cosas necesarias para hacer un estofado.— Ya está, sólo toca esperar.

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Un  delicioso estofado recién hecho  reposaba junto con cuatro platos sobre la mesa y la boca de Lisa salivaba como si de un lago se tratase.

— Provecho.

— Gracias  — los más pequeños respondieron al unísono y Lisa miró a la rubia con vergüenza, nuevamente.

— Gracias… — Rosé le regaló una pequeña sonrisa y comenzó a comer en silencio. En la casa de los Kim se acostumbraba a comer en completo silencio, pues los abuelos paternos de los pequeños solían dejarlos sin cenar si soltaban una palabra en la mesa, en todas esas ocasiones Chaeuyoung optó por defender a sus hijos y llevarles la cena a escondidas a costa de los golpes que seguramente recibiría después.— Está muy bueno.

La rubia dió un pequeño salto en su asiento y miró a la abogada con susto, pero la sonrisa de Manobal la tranquilizó, sabía que allí no recibiría ningún tipo de abuso, pero no podía evitarlo.

— Lo lamento... — Chaeyoung no sabía cuál era la razón de su disculpa, tal vez su actitud. No sentía que  fuese servicial con alguien que la había ayudado en tal momento y la culpa la estaba carcomiendo por dentro.

— No tienes nada que lamentar, nada fué tu culpa, — la mayor se encargaba de no vacilar en sus palabras y estas salían con una firmeza y seguridad agradable — necesitarán terapia para dejarlo atrás, pero quiero que sepan que… — ahora los pequeños también la miraban. — nadie los va a lastimar mientras estén bajo mi techo.

Chaeyoung sentía sus lágrimas querer escapar por sus lagrimales, sabía que eso ya podría permitirselo, pero aún estaba asustada y la idea de estar a la defensiva le asustaba aún más.

— Gracias — Ji-min habló fuerte y claro, Manobal le sonrió y asintió, mientras aún comían en silencio.

— ¿Les importa si vienen unas amigas? Creo que podrían prestarles ropa — la pequeña miró a su madre, quien aún no alzaba la mirada, y al ver su estado decidió responder por ella.

— Es su casa, señorita… nosotros no tenemos que decir algo, y muchas gracias por la intención, no queremos causar muchas molestias — Lisa estaba sorprendida, la niña parecía muy despierta. Aunque sabía que probablemente su situación la había orillado a eso, a ayudar y actuar cuando sólo tenía que preocuparse por jugar.

— Me interesa su opinión, y no son una molestia, pueden estar conmigo el tiempo que les sea necesario — finalmente se levantó y llevó su plato consigo con una rubia siguiéndola cuidadosamente.

— Gracias… yo no podía hablar, lo lamento mucho… — la mayor suspiró y la detuvo sosteniendo el brazo ajeno.

— Está bien.

No era muy expresiva, ni amaba el contacto físico, pero sintió que un abrazo era prudente en esa situación, así que tomó a la otra con fuerza, como si en cualquier momento alguien llegase a arrebatarsela, y eso a Chaeyoung no pareció importarle, sólo se dejó caer contra el cuerpo de la otra y dejó salir pequeños sollozos que le hacían sacudir un poco su débil y maltratado cuerpo, las marcas no eran visibles, nunca lo fueron pues el qué dirán importaba más.

Los más pequeños entraron en silencio con sus platos cargando y Manobal les hizo un gesto para que guardaran silencio y luego señaló a la sala de estar y la televisión, ambos asintieron y salieron del lugar lentamente. La mayor se separó lentamente de la otra y la tomó de la mano para guiarla hasta el segundo piso, Roseanne estaba ida, su mente se encontraba nublada y sólo quería dormir, como cuando era una adolescente. Lisa abrió una de las habitaciones, era la suya. Tenía impregnado el dulce aroma a lavanda y el aromatizante de canela lo hacían una combinación espantosa que a Park no le importó en ese momento, pues la cama era su único objetivo y Lisa iba a conceder sus deseos.

— Si quieres dormir, házlo, yo cuidaré de ellos y tal vez salgamos, así que no te preocupes por nada, sólo haz lo que tengas que hacer, todo está bien, bebé.

La rubia formó un puchero ante la última palabra y tomó a Lalisa del brazo para obligarla a abrazarla una vez más.

— Bien, bien, aquí me quedaré el tiempo que quieras — ahí estaba otra vez, intentando no hacer cosas de más y apretando la boca. — Bien, cuando estés más calmada podemos hablar, descansa.

Lo último que Park sintió, fué un dulce beso dejado en su frente, por alguna razón Lisa la hacía sentir en paz y como en casa.

The Judg | Chalelisa. ಌ [ PAUSADA ] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora