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Judge ,🖇﹅

En cuanto Park cayó dormida, Manobal se levantó cuidadosamente y caminó hasta el primer piso con el  arrepentimiento de llevar zapatillas de punta ese día, la cantidad de ruido que hacían era increíble. Su mirada buscó por todos lados a los niños y no los encontró, sólo estaba la televisión prendida en un canal de caricaturas.

— ¿Niños? — la mayor caminó por completo hasta la sala y los encontró ahí, acostados en la alfombra de su sala, el único despierto era Hee-seung, quien miraba a Lisa seriamente.— Ah… eh, ¿qué hacen acostados en la alfombra, pequeño?

El niño se sentó y se sacudió sus manitas.

— El abuelo no nos dejaba acostarnos en el sillón.

Sus palabras fueron simples y esa simpleza partió el corazón de Lisa en dos, no podía creerlo, se sentía miserable en ese momento y no sabía porqué, quería llorar mientras abrazaba al pequeño, era inocente.

— Ven, ven, sube al sillón — Lisa extendió su mano y el pequeño la tomó con desconfianza, ella se acercó un poco y comenzó a susurrar.— Aquí pueden sentarse y hasta dormir en sillón cuando quieran, también pueden hablar cuando comemos… hay muchas cosas que sus abuelos no debieron prohibirles, pero eso lo vamos a ir borrando poco a poco, ¿sí?

Sabía de sobra que Hee-seung tal vez no había entendido la mitad de lo que había dicho, pero el asentimiento de su parte le hizo sentir satisfecha.

— Bien, dile a Ji-min que puede dormir aquí, les voy a traer unas mantas.

Otro asentimiento de parte del menor fue recibido con gusto, así se levantó y subió las escaleras con cuidado, entró en su habitación y se sentó en el baúl que tenía frente a su cama, se despojó de sus incómodas zapatillas y las remplazó por unas calcetas y un par de tenis calentitos. Sacó dos mantas pequeñas de su armario y bajó ahora con más seguridad de que no haría tanto ruido, esta vez ambos niños miraban la televisión sentados en el sofá.

— Pueden dormir si tienen sueño, aquí o en la habitación — le entregó una manta a cada uno y suspiró.— Llamaré a mis amigas, un momento.

No podía evitar comportarse como si estuviera negociando con alguno de sus clientes, pero sus únicos tres amigos no ayudaban de mucho, ya  que cada uno estaba en lo suyo.

— ¿Hola? — le tomó un momento escuchar bien a la voz femenina del otro lado.

¿Lisa?

— Sí, soy yo… oye, Jennie, ¿podría pedirte ropa prestada?

— ¿Qué? Eso es algo que nunca te falta, ¿te quedaste sin trabajo? — la risa de una niña al otro lado de la línea la hizo sonreír, aquella dulce niña la llamaba tía.

— No es para mí, quiero ropa de Min-jeong.

¿Para?

— Dios, creo que no puedo explicártelo por llamada, ¿estás ocupada?, ¿puedes venir con un par de mudas? De hecho también quería ropa como para un niño de seis, pero es imposible pedirte eso, así que sólo eso está bien.

— ¿Bien?  Quiero una explicación rápido Manobal, así que estamos ahí en veinte, adiós.

Y colgó, Lisa a veces sentía que su mejor amiga era una insoportable, pero así la quiso, desde siempre.

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⏰ Última actualización: Jun 18, 2022 ⏰

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