19

2.9K 303 25
                                        

Dos lobos corrían sin un rumbo fijo bajo las calles de aquel pueblo, uno, con una mirada imponente que hacía que todos se fueran y le dejarán el camino libre ante su paso, más grandes que los comunes y con un pelaje tan brillante que cautivaba, pero entre esos iris de color rojo, abundaba la tristeza absoluta, ese vacío en su pecho que no lo dejaba razonar y la sensación de rechazó arropaba su alma por segunda vez.

¿ Que hizo mal ?

Se preguntaba al detenerse bajo un banco cuando las gotas de una inesperada lluvia había comenzado a caer, mojando algunas partes de su cuerpo al no quedar completamente cubierto con la madera por ser más grande.

Nunca le a hecho nada a nadie.

¿ Por qué entonces tiene que ser tan difícil ?

Recordaba aquel peliazul con el aroma de otro Alfa sobre de él, y no fue tanto la rabia que consumía su cuerpo, si no la tristeza que volvió abundar como antes.
Sus ojos se cristalizaban como un cachorro perdido entre las tinieblas, sin saber que poder hacer en este mundo para que algo bueno le llegase.

Por otro lugar un poco más lejos de su distancia un pequeño lobo blanco corría con desespero y con algo de torpeza por no saber bien que es correr en cuatro patas, intentando huir de los demás que lo perseguían para capturarlo. Su aroma había logrado llamar la atención de muchos a su alrededor y era un peligro para él si pensará en detenerse, pero los gruñidos de los lobos más grandes que él, lo tenían apresado en sus miedos sin poder sacar una idea que lo salve. Mientras las gotas de agua se deslizaban por su pelaje empapando lo por completo y sea un poco difícil mirar su camino por las nubes negras que aproximaban.

¡ Alfa !

Gritaba desde lo más profundo de su ser, dónde aquel lazo que alguna vez estaba conectado, yace roto en su corazón. Sin tener respuesta alguna más que el vacío en su pecho, pero no sé detenía, seguía insistiendo aunque más le dolía el resultado del silencio absoluto.

El impactó de un cuerpo contra el suyo lo hizo detenerse al pegar contra un póster de luz, que lo hizo chillar de dolor y viera borroso. Se intento levantar para seguir pero jadeo al sentir su pata lesionada por el mismo golpe.

Estaba en peligro.

Varios alfas lo rodeaban con su mirada de color bronce, acechando lo como carne fresca para degustar.

El pequeño lobo chillaba con todas sus fuerzas queriendo ser escuchado ya que gruñir les era algo que no valía la pena contando que serían tapadas por lo de los Alfas.

¡¡ Alfa !!

Chillo cuando una pata fue estrechada en su mejilla, dejando un hilo de sangre salir de su boca y un alfa de color café se pusiera sobre de él, con un aroma que aborreció por completo. Enterrando sus uñas en esa melena ensuciada por los charcos ganando nuevos chillidos de dolor, el lobo más grande lo estaba posicionando para tomarlo, y aunque intentará no podía moverse, se rasgaria la piel y los gruñidos en la pata de la oreja no ayudaban.

Pero de un golpe el lobo cayó lejos de él, quien dejó caer su peso por el dolor que sentía y no poder levantarse. Busco quien podría ser, encontrándose con un lobo gris con un aroma que podía reconocer pero no sabía en dónde, que les gruñía a los demás que intentaban acercarse.

El pequeño lobo estaba asustado, volviendo se una bolita cuando los alfas empezar a pelar entre si, escuchando todo el alborotó que ocurría, hasta que un nuevo aroma que podía opacar a todos a su alrededor llegó, llamando toda la atención del Omega, levantando su cabeza para mirar a todos lados buscando lo, saliendo desde la oscuridad un imponente lobo negro con mirada rojiza.

Los latidos de su corazón se aceleraron sin poder evitar chillar para llamarlo. Pero este solo se concentraba en el alfa gris que peleaba con otros. Y se les unió, causando en el Omega dolor por el al lobo más grande que todos ser atacado en el lobo y su sangre fuera derramada.

¡¡ Alfa !!

Quiso levantarse, pero un nuevo lobo estaba sobre de él cubriendo lo como escudó y con su aroma a tierra mojada envolver para encontrar la paz en el más pequeño pero era imposible. Él no se levantará pero podía ver todo lo que pasaba.

Viendo hasta el último lobo que cayó, dejando a solo dos de pie, el peligris que estaba muy herido por todos lados y su pelaje lo revelaba, quien no dudo en caer al piso respirando entre cortado por el agotamiento. Sintiendo como el lobo sobre de él se movía inquieto y aullaba como susurros.

El lobo negro miraba fijamente al otro, no le tenía confianza pero pudo percibir el aroma de un Omega sobre de él, y la fuente venir de otra parte, viendo a uno castaño vuelto una bolita al lado de un póster, suspiró agotado. Lo movió con su osico queriendo ver un signo de que siga respirando, escuchando un pequeño gruñido dolorido.

"Está vivo" pensó.

Se sentía agotado, pero no lo suficiente como para detenerse, así que lo tomo con fuerza de su pelaje provocando que chillara y su Omega igual pero no se detuvo, para con un impulsó montarlo en su lomo y acercarse al más bajito que gruñía, mostrando sus dientes en amenaza.

Él lobo no hizo nada, solo podía ver unos ojos azules que sobre salían del pelaje, cristalizados, mirando lo fijamente. El alfa se sentía desconcertado y más cuando un hilo de olor llegó a sus fosas nasales desubicando lo por completo y se alterará un poco.

El pequeño aulló llamándolo, pero el negaba aturdido por el aroma. Miro al más grande que lo cubria y este suplicaba en esos iris que no se acercará.

El imponente lobo negro hizo lo que vio correcto en esta situación dónde su manera razonable no estaba presente.

Que ese era Jimin.

























¡¡ Holis !!

Llegué yo ._.

Está corto lo sé, pero entre hoy y mañana, si lo termino les subo el próximo.

Nota:

El lobo negro (que es Kiw) no deja que Jimin sepa nada de lo que él hace cuando toma el control.

¿ Quienes serán los otros dos lobos que aparecieron ?

¡ Dejen me sus respuestas a ver si la aciertan !
Y es así hago maratón :)

¡ Besos en la cola !




ALEJENSE DE EL (JIKOOK)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora