Miércoles en Nueva York.
El día favorito de Mark. No es ajetreado como otros y puede aprovechar su mañana para ir a correr, lo cual le sirve para desestresarse y pensar. Lo único que falta ahora es ir por su café favorito.
Llega a la pequeña cafetería y ve a unas cuantas personas haciendo cola, pero no le molesta en lo absoluto, él sabe ser paciente. A los minutos de haber llegado más personas se han ido formado detrás de él, pero una en especial a llamado su atención.
Una chica pelirroja, hermosa y con una sonrisa encantadora lo a dejado petrificado.
"Pasen, les doy mi lugar" Mark le india a las tres señoras mayores detrás de él "No tengan pena" ellas felices le agradecen y se adelantan
"Parece que tienes algo de prisa. Te sedo mi lugar si gustas" le habla a la chica pelirroja quién con una pequeña sonrisa lo observa
"¿Qué te hace pensar eso?" responde curiosa por la afirmación
"No dejas de ver el reloj" él responde con una sonrisa muy a su estilo, seductora y coqueta "Pasa, yo no tengo prisa"
"Está bien. ¡Gracias!" ella da unos cuantos pasos quedando delante de él "¿Fue tu táctica para hablar conmigo?"
"Funciono perfectamente ¿no?"
Aquello le hace soltar una risa. Voltea hacia el frente para hacer su orden y esperar por ella.
"Gracias por haberme dado tu lugar... aunque fuera más para tu conveniencia y poder coquetear"
"¿No te gusto?" dice él entre risas
Con aquella naturalidad y confianza excesiva ella puede saber el tipo de chico que es. Un Don Juan empedernido, conoce muy bien a esa clase y no se permitirá caer en sus juegos.
Ella toma su pedido "Adiós, extraño" una muy tierna sonrisa se delinea en sus labios y sale del lugar.
Mark solo la observa y allí queda todo, aquel encuentro efímero lo ha dejado totalmente sorprendido. Sabe que ese momento ha sido diferente y por mucho el mejor de todos. Aunque quizás simplemente fue eso... un momento de la vida, tan simple y tan banal en aquella gran metrópoli.
- "En algún momento de la vida, vas a conocer a alguien y finalmente comprenderás por qué no funcionó con nadie más" -
Una semana exacta.
De nuevo miércoles por la mañana. Mark hace la misma rutina, despierta, toma una ducha, desayuna algo ligero y sale a correr. Pero esta ves algo era distinto, había una ilusión dentro de él, tenía que ir de nuevo al café y esperar lo mejor.
"Hola" Mark le dice al aproximarse
"¿Me estas siguiendo?" responde ella volteando a verle un poco sorprendida, pero con una pequeña sonrisa
"Vivo por aquí cerca y esté es mi café favorito" indica el vaso que ya tiene en mano "Así que en teoría, eres tu la que me sigue"
"¿Yo?"
"Si, pero no te preocupes, que no me molesta en lo absoluto"
Él se queda a su lado haciéndole compañía y a ella no le molesta esa acción, le agrada.
"No te vi por aquí en estos días"
" Solo los miércoles me queda bien pasar por esta cafetería"
