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Xiao Zhan escuchó los pasos. Incluso la voz de Yibo cuando alguien trató de impedir su paso... Cuando la puerta se abrió el cerró sus ojos fingiendo estar dormido, pero eso intensifico la sensación que le causaba el pulgar de Yibo entrando  y saliendo de su boca. 

Su mejilla se calento... Podía escuchar el sonido resbaladizo y como la respiración del castaño se iba agitando cada vez más. Con los ojos cerrados... Sintió el calor envolviendolo... Yibo pasó su mano por sus cabellos y entreabrió los ojos tratando de no ser visto... El falo de Yibo estaba tan cerca mientras el, cerraba los ojos y gruñía en frente a el... Sosteniendolo. 

Zhan movió su lengua  cuando su boca se sintió vacia. Yibo contuvo el orgasmo y se encorvó en frente a el... Apenas pudo percatarse que Zhan estaba mirandolo y chupando su dedo con devoción cuando abrió los ojos. 

El apartó su dedo que estaba siendo chupado desde la base y acercó su falo necesitado a los labios rojizos de Zhan con la esperanza de ser tragado. 

Necesitaba eso. 

El pelinegro dudo por un momento y Yibo coqueteo restregandolo en su mejilla, su mirada era tan oscura que Zhan terminó separando los labios obedientemente. 

Se sentía tan bien. El comenzó a mover su cabeza despacio. Yibo lo atrajó hacía el... Haciendo que quedaran frente a frente. Quería mirarlo. 

Así, Zhan por comodida quedo apoyado en sus manos y rodillas en la cama sin separarse del falo, tragando cada vez más y con mayor cadencia. La curvatura de  su cadera se levantaba detras de el y con su mano Yibo trató de apretar su trasero a la vez que sus nalgas... El hizo que el doncel le engullera completamente y se empujo repetidamente dentro de el. 

Zhan gemía. 

Yibo quería creer que se trataba de sensaciones genuinas... Necesitaba creerlo, porque se estaba volviendo loco. El quería correrse, pero quería hacerlo dentro de Zhan.  

Empujo al pelinegro contra la cama y Zhan le miro de forma afilada.

— Yibo... —  Interpuso sus manos entre ambos cuerpos y se mostró reacio a separar sus piernas. 

— ¿No tenías unos muñecos de plastico para jugar? ¿Por qué me estás fastidiando? 

Yibo soltó una carcajada y atrajó a Zhan de las caderas que le huían separandolos tan fácil. — ¿Estás celoso? 

Yibo sintió que su mejilla se calentaba. De nuevo Zhan le había cacheteado, pero eso no hizo que su falo cediera... Al contrario, la punta se humedeció. 

— ¿Quién mierda está celoso? }

— Tu... — Se acercó. Se ubicó en medio de sus piernas después de ver su ropa totalmente humeda y apretó sus botones con su par de dedos largos. 

— Dime que me largue y lo haré ahora mismo. 

Zhan sólo interponía sus manos. 

Sólo tenía que decir una palabra. En su boca tenía el sabor del falo de Yibo sabía tan bien... El se relamió los labios. 

— Xiao Zhan... — Mordisqueó su menton. — Dime que me largue y me iré. 

El sonido de unos tacones afuera... Yibo estaba tan duro que la boca de Zhan salivó con solo verlo frotandose mientras estaba mirando su cuerpo... Desnudandolo... Destruyendolo... El falo de Yibo era grande y grueso... 

La respiración de Zhan se empezó a agitar, pero no hubo ningún movimiento de su parte mientras Yibo arrancó su ropa interior. 

Los pasos de unos tacones y una voz chillona advirtió.  — ¿Yibo? — La chica lo estaba buscando por la casa. 

Zhan se disgusto... — Vete con tu barbie de plasti... Ahhggg Ahhggg.... — Zhan mordió su hombro.

— Lo siento. — El castaño se disculpó por lo torpe... Por lo ansioso... Nunca se había portado tan desatento, pero tampoco nunca había enloquecido por estar dentro de una persona. Zhan se estremeció, su cuerpo se retorció debajo de el...

 Los ojos de Zhan estaban llorosos y estaba tan sobresaltado que una vaga idea se le ocurrió... — No me digas... Qué... No es tu primera vez, ¿Verdad?... 

Xiao Zhan se mordió el labio y asintió. Yibo sólo había empujado la punta de su falo y el ya estaba sufriendo por ello. 

El castaño tomó el mentón de Zhan apretandolo en su mano y lo empujó enojado antes de mostrar intención de apartarse. Estaba enojado consigo mismo... — Tu no necesitas una bestia como yo. — Gruñó. 

Hijo de la Mafia//Finalizada Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora