Lincoln no había tenido muchas oportunidades de sentirse como alguien con dinero, con una familia tan grande, siempre el reparto de los recursos del hogar era pequeño y si querías un poco más tenías que luchar contra todos los demás, sus hermanas mayores habían optado por trabajar medio tiempo a medida que rondaban los 14, sus hermanas menores ser más "convincentes" con sus padres, entonces, ¿Qué le quedaba a él?
Regalos, reventas, uno que otro trabajo menor, su poca mesada, no era mucho, pero si lo suficiente mientras era niño, pero llegado a la adolescencia comenzó a no serlo.
Algo que llego a su quiebre una semana antes de su fatídico encuentro con Carol.
Había sido invitado a una fiesta de sus amigos de la preparatoria, iba preparado para solo ser un chico más entre la multitud de adolescentes ebrios o haciendo alguna tontería que muy probablemente sería grabada, pero para su desgracia el organizador de esa fiesta apenas si había preparado algo.
Con una semana de exámenes a cuesta y con muchos deseos de poder divertirse, el muchacho comenzó uno de sus planes para animar el ambiente, funciono bien, pero tuvo que gastar casi todos sus trucos hasta que revivió la fiesta, momento donde pudo beber tranquilamente hasta el punto donde olvido lo que hizo la mitad de la noche.
El problema fue que al ver los materiales que le quedaban para una fiesta de niños la cual tenia programada para esa tarde, se dio cuenta que estaba quebrado.
Un crédito con Lola después salvo el día, pero entendió perfectamente un concepto que hasta antes no terminaba de entender: deudas.
Tanto como un lado que toda su familia comparte se reforzo: ansiaba dinero.
Con esos dos conceptos reforzados en su mente y aun adolorido por la resaca, se decidió por trabajar con el fin de saciar ambos conceptos, pues animar fiestas para niños le gustaba, pero no era tan lucrativo como el quisiera, además de que no era algo constante tampoco.
Por lo que en el momento en que Carol puso los primero billetes en sus manos siendo semejante cantidad, fue algo que Lincoln no olvidaría fácilmente, si es que no, jamás.
- Soy rico.
- (Seria) ¿En serio eres feliz por ese monto?
- (Serio) Si.
- Sigh, realmente se nota que son familia, en fin, eso es por la ropa de ayer, - Saca los billetes otra vez – Y estos, son por lo de hoy.
El peliblanco estiro rápidamente su mano con el fin de obtener la segunda parte de su botín, pero la muchacha rápidamente saco de su alcance los billetes.
- Hey, eso es mío.
- No, no, no, mi querido albino, esto es después de que salgas a la pasarela. – Dijo mientras señalaba a una pasarela "improvisada" en su cuarto, la cual estaba conectada hacia el closet de Carol el cual, nuestro protagonista tenía que admitir, era más grande que su habitación.
- (Pensando) Esto realmente me recuerda a Leni (A Carol) Tengo una consulta, tu tienes tu dinero y todo, ¿Para que quieres que haga esto? ¿No puedes simplemente ir a, que se yo, Milán o algo, y ver un desfile real?
- Soy diseñadora como pasatiempo, ya sabes, algunas exhibiciones propias con amigas, ver como se trabaja en esto, si pasa algo y escalo bien, pero por el momento, – Carol tomo con suavidad ambos hombros del peliblanco, mirándolo fijamente – Te tengo a ti.
- ¿Y un modelo profesional en vez de mi para que pueda centrarme solamente en la ropa?
- Ya te dije, esto es casual, además, - La mirada de Carol se hizo más aguda – Esto es muuuucho más divertido.
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A tu servicio madam
FanfictionTodo adolescente necesita dinero, ya sea para alguna cosa de provecho o simplemente perder el tiempo, algo que Lincoln sabe perfectamente. Y el sabe una forma perfecta de obtenerlo.
