EP. 11: One Piece.

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PROLOGO

"¿Como diablos es que todo esto terminó así?" Era la pregunta recurrente que Edward Newgate había estado haciendose continuamente desde el momento en que había llegado a este nuevo mundo.

La primera vez que se la hizo fue cuando se dio cuenta de que se encontraba en un mundo diferente al suyo. Otra ocasión en que se preguntó exactamente lo mismo fue cuando tuvo que verse involucrado en un problema del mundo sobrenatural cuando Sona lo llamó como respaldo para apoyar a su grupo y al de Rias en una batalla en contra de uno de los altos de una organización conocida como "Grigory" el cual quería desatar una guerra. Sin embargo la situación más problematica de todas había sido cuando se le había solicitado de manera oficial a que se uniera al mundo sobrenatural del lado de la iglesia, esa si que fue una situación problematica para el ex yonkou pero afortunadamente pudo encontrar una solución a dicho asunto a la vez que consiguió un nuevo nakama que había logrado salvarlo a él y su tripulación del apuro al no tener a un cocinero decente en su nave.

Pero aun con todas las situaciones en las que el ex yonkou había estado ahora y pese a que esta no era la más problematica en la que había estado ni de lejos, esta sin duda se llevaba la corona de "La situación más rara" que la que el rubio había estado.

Entonces ¿Cual era la situación en la que estaba? Simple, estaba siendo forzado por una mocosa cuya edad no llegaba ni al limite legal para poder beber alcohol, para que lo acompañara en una cita falsa haciendose pasar por su novio y así poder engañar a su hermana mayor, la cual según lo dicho por la mocosa, era una de los cuatro demonios más fuertes de todo el infierno.

El ex yonkou nunca creyo que pudiera estar en una situación más rara que la vez en que recibió una solicitud por parte de Big Mom para que ambos engendraran un hijo, según la lógica de la mujer con los genes de ambos ella podría dar a luz al hijo más fuerte en la faz de la tierra, logrando superar no solo a su segundo hijo mayor Katakuri sino que incluso lograra superar en un futuro a la bestia que era Kaido. De más esta decir que Edward se negó rotundamente a esto, dejando un ambiente hostil entre ambos yonkous. Pero sin duda, la situación en la que estaba lograba superar el sentimiento de incomodidad de aquella vez.

Actualmente, tanto el ex yonkou como la Sitri menor se encontraban sentados en una mesa apartada de un café. Ambos habían llegado al acuerdo de que sería lo mejor evitar que alguien conocido los viera, especialmente cierta chica de pelo rojo. La piel se les erizaba a ambos al solo pensar lo que pasaría si Rias llegara a encontrar a esos dos juntos.

En un principio, Edward había dado la sugerencia de ir a un bar pues dado que la mayoría de chicos conocidos por ambos eran menores de edad sería imposible que los encontraran ahí. Sin embargo, Sona se negó rotundamente a esto pues si bien esta era un cita falsa, ella no aceptaría que la llevaran a un lugar así por más falsa que sea. A lo que Sona dijo que si era un lugar en que nadie los pudiera reconocer, ella conocía el lugar perfecto, por su lado el pirata no puso objeción alguna pues lo que más quería en ese momento era que las cosas terminaran lo más rápido posible.

Esta idea previa del pirata cambio completamente en cuanto llegaron al lugar sugerido por Sona, el cual resultaba que era un café, sin embargo la naturaleza del local no era lo que había molestado al pirata sino los precios elevados que este tenía.

"¿Que diablos es esto?! ¿Cómo diablos pueden cobrar tanto por esto?! ¿Acaso extraen los granos de alguna plantación en una isla del cielo?! ¿O es que los roban de la misma recerba privada del maldito de Sengoku?! Mierda! Con lo que cuesta una maldita misera taza de café aquí, podría comprar como mínimo dos botellas de vodka!" Eran los pensamientos del pirata mientras una vena le palpitaba en la frente. Dicha vena se hizo más grande cuando pese a sus objeciones la heredera Sitri entró al local ignorandolo completamente y pidiendole a uno de los meseros que por favor les diera una mesa privada a ambos, cosa que de seguro costaría aun más.

Edward Newgate DxDDonde viven las historias. Descúbrelo ahora