Ellie o como ahora es nombrada por los demás pasajeros en el tren, "Gatsby", pensaba que un viaje en una ciudad extranjera iba a ser lo mejor que le pudo haber pasado. Solamente que no contaba con que el tren estaba lleno de asesinos con un plan en...
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
- oye espera. - le dije tomando de su mano para hacerlo hacia atrás. - es la chica que anteriormente vimos en el tren, la que usaba color rosado en todo su atuendo. - ¿qué no en teoría compraron los boletos de todos en el tren?
- si, excepto el tuyo pero eso fue porque quieren hacerme enojar o sufrir. - dice molesto, lo puedo sentir en su voz. - no tiene sentido que también a esa chica la hayan dejado a menos de que...
- no, ni de chiste Lemon la conoció así como tú y yo nos conocemos.
- ¿y cómo es que tu y yo nos conocemos? - voltea a verme con esa tonta sonrisa bonita y coqueta que tanto me gusta pero odio que lo haga porque siempre es su forma de recordarme y recordarse a si mismo, lo mucho que me gusta. Aparte que usaba el humor y el coqueteo ya rutinario para evitar sentirse triste por su hermano, lo sé. Ni siquiera lo conozco tanto y puedo imaginarme el porque actúa así.
- bueno, yo creo que te puedes dar una idea de como nos conocemos porque si tu jefe se dio cuenta...
- okay, entiendo. No hacía falta que lo dijeras con tanto sarcasmo. - sonreí y le empujé para que siguiéramos avanzando pero nos detenemos ante los gritos de miedo que daba la chica.
- por favor ayúdenme, hay un asesino en el tren.
- si, hay... varios... - dije rascando de mi nuca y me acerco a ella para asegurarme de que se encuentre bien. - um... ¿viste a alguien matar a alguien mas o por que lo dices?
- claro, un sujeto pasó disparando le a el sujeto que habla de trenes todo el tiempo. - en ese momento, Henry y yo nos volteamos a ver al miso tiempo. - creo que fue el sujeto con lentes.
- ¿lo dices en serio? - Tangerine, Henry... como sea que sea llamado, le pregunta. - maldito hijo de mierda.
- hey, espera. - le dije colocando una mano en su pecho. - realmente no tenemos idea de que eso sea cierto.
- no tengo porque mentirles, yo no debería estar aquí... debí haber bajado hace unas cinco estaciones.
- conozco el sentimiento. - dije y ella me abraza, no entiendo el porque si ni siquiera nos conocemos bien pero parece tan asustada que entiendo que busque apoyo. - puedes bajar en la parada que sigue.
- me esperaré hasta la de Kyoto.
- si bueno, no faltan muchas para esa. - Tangerine regresa a hablar y suspira hondo. - tengo que encontrar a ese hijo de puta.
- ¿y qué piensas hacer cuando lo veas? - me giré para poder verlo a los ojos. - ¿vas a matarlo a caso?
- es lo que mejor hago.
- no, basta. Sabes que no es así. Si haces esto es porque te pagan por ello, no porque te haga... feliz.
- pues entonces parece que al final del día, no nos conocemos tan bien como crees. - alcé las cejas sorprendida, de su repentino cambio de humor. Pero decidí justificarlo con la reciente noticia que ha recibido. No debe ser fácil y quiero apoyarlo pero odio que empiece de grosero de nuevo.