Capítulo 3. Confusiones

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Me tarde un poco por que estuve ocupada pero ya me libere, creo que cambiaré el día de publicación, ya que los domingos por andar viendo House of the dragons me quedo perdida analizando todo, en fin les dejo el capítulo espero que les guste este capítulo y también espero que les guste mi versión de Jason, espero sus comentarios me gusta muchos leerlos. Sin más que decir les dejo leer.

Capítulo 3. Confusiones.

Con forme ambos niños comenzaron a trabajar juntos y a asistir al mismo instituto, el instituto de Metrópolis, fueron haciéndose más unidos, aunque Daniela no lo aceptara Jonathan Samuel Kent se había convertido en una constante en su vida, era el primer compañero de equipo que la soportaba, su primer mejor amigo y la primera persona en la que realmente confiaba.

Estaban sumamente coordinados que en batalla ya no era necesario voltear a verse para ver qué haría el contrario, era como si supieran que haría el otro, no había mejor equipo que ellos dos.

El problema que sucedió después de eso fue que Jonathan solicito unirse a los Teen Titans, pero fue rechazado por todos los demás menos por Robin, esto hizo que Daniela terminara por abandonar el equipo, no podía confiar en quienes hicieran a un lado a su mejor amigo, y cómo a ese equipo no le molesto aquella decisión y simplemente la dejaran marcharse, a ella no le quedó de otra más que dedicarse por completo a trabajar en su equipo con  John, los superson y a trabajar con su padre, Batman.

Así que cuando la mejor amiga de John comenzó a hacerla a un lado, enloqueció de coraje al darse cuenta de que este no la defendía frente a la niña rubia, es como si estando esta cerca de su amigo, Daniela fuera invisible.

Una tarde estando en la biblioteca del instituto estudiando un caso, ya que había acabado sus deberes al inicio de la hora de repaso, escuchó la voz de su amigo llamándola, despego la mirada de la Tablet y la bloqueo.

—¿que es lo que necesitas Jonatan? —

Pregunto cruzándose de brazos, seguía sentida con el ya que Katy la había insultado durante el receso y el menor solo se había reído del chiste hiriente.

—¿ya estas de mejor humor? —

El chico la miraba con aprensión como si en cualquier momento fuera a sacar fuego por la boca.

—si eso es todo lo que quieres te recomiendo que me dejes a solas—

Era evidente de que la chica de ojos verdes estaba de muy mal humor.

—lo siento, debí decirle a Katy que parara, es solo que tu a veces te pasas con eso de que es una simple granjera y eso la pone de mal humor—

Daniela volteo a verlo molesta, tomo sus cosas y comenzó a guardarlas en su mochila, técnicamente no tenía por qué estar ahí, si ya había acabado con todos sus deberes.

—cuando estés dispuesto a ser alguien neutral, y así como la defiendes a ella me defiendas a mi, entonces me buscas—

Tomó sus cosas y caminó con toda la elegancia Wayne que poseía, salió de la biblioteca hasta llegar al helipuerto en donde se quedó a esperar a Alfred.

—creí que te habrías calmado después del almuerzo, mira, se que debí decirle que se había pasado, es solo que no me gustan que discutan las dos, aunque debes de admitir que a veces te pasas con ella—

Dijo John quien había salido detrás de su amiga, se jaló el cabello sin saber qué decir para no herir más a su amiga.

—bien, tratare de bajarle a las bromas, pero que ella no vuelva a hacer algún comentario xenofobico sobre mi ascendencia árabe—

Las marcas del almaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora