Christopher por dentro estaba que saltaba de la emoción, pero por fuera conducía con total tranquilidad. Sujetando la mano de Dario con una mano, mientras que con la otra movía el volante con suma destreza. Se sentía en el cielo, sin embargo sabía perfectamente que no podía presionar las cosas y que Dario no estaba preparado para dormir junto a él.
Por otro lado Dario no sabía por qué, pero quería estar junto a Christopher esta noche. Lo había defendido de las ofensas de su hermano, y se sentía en la necesidad de pasar la noche junto a él, no quería dejarlo solo.
Al llegar al lujoso edificio de Christopher, apenas salieron del coche no se soltaron de las manos hasta subir al ascensor que conectaba el parking del edificio, con el apartamento del joven abogado. Christopher saca la llave de su bolsillo y lo introduce en la cerradura que marcaba su piso girandola, para que la puerta se cierre y empezar a subir con suavidad. Dario mira al joven abogado y lo abraza por la cintura, a lo que Christopher acepta el abrazo encantado pero temeroso, su corazón palpitaba con tanta rapidez que le preocupaba que Dario lo oyera.
Enseguida Christopher abraza a Dario por el cuello y besa su cabeza con dulzura. A Dario no sabía qué le estaba pasando pero se estaba dejando llevar y le salía sin querer ser cariñoso con Christopher, a lo que el joven abogado no pensaba negarse.
Dario suspira con tranquilidad tras separarse de su novio, se abrieron las puertas del ascensor dejando ver el lujoso apartamento de Christopher. El salón completamente amplio decorado con detalles marrones claros, con un sofá inmenso blanco y una pequeña mesa central en tono madera. En el gran comedor una mesa grande también blanca con sillas a juego. Justo alado una chimenea completamente blanca donde justo arriba hay cuadros de sus padres, y fotos de el junto a Alexa. Dario camina por el salón quedándose completamente prendado de cómo estaba decorado el salón, y miraba cada detalle con suma atención. Era todo sumamente elegante. Christopher lo mira sonriendo enternecido y le pregunta sacando de su transe a su novio.
-¿Tienes hambre cielo?- pregunta Christopher mientras hablaba con María por mensajes. Cancelando todas las reuniones que tenía para mañana.
-Si- responde Dario.
-¿Si quieres hacemos una pizza?- pregunta el abogado.
-¿Hacemos?- pregunta Dario confuso.
-Si... Me gusta tener cosas en casa para hacer pizza, sale más buena hecha en casa- responde -Venga vamos- dice tirando de su mano provocando su risa.
Ya en la cocina Christopher empieza a sacar todo tipo de cosas de la nevera para apoyarlas encima de la isla y una masa ya hecha del congelador.
-Se supone que la pizza es casera- dice Dario apoyándose en la isla de la cocina divertido.
-He dicho pizza, no masa- le responde Christopher de la misma manera para volver a girase y sacas más ingredientes provocando que Dario vuelva a reírse.
Estuvieron riéndose y charlando durante media hora hasta que por fin metieron la pizza en el horno y volvieron al salón para sentarse en el sofá.
-Ahora que caigo no traigo nada para dormir- dice Dario apoyando su cabeza en el respaldo.
-Pues pijamas no tengo...- responde Christopher.
-¿Y cómo duermes?- pregunta Dario con inocencia.
-En calzoncillos- responde Christopher obvio casi riendose -Tengo camisas que te puedo prestar para que puedas dormir. Ven conmigo y así también te enseño la casa- ambos se levantan del sofá para empezar a caminar por la casa. Un baño enorme donde había una bañera blanca vintage, con las baldosas blancas con decorado dorado perfectamente ordenado y limpio. Un segundo baño igual pero esta vez con una ducha. Tres habitaciones de invitados pintados en tonos azules pastel con armarios de madera natural oscura y unas camas dos plazas con mantas azul eléctrico con una pequeña mesita de la misma manera que el armario. Su despacho del cual ya conocía y para acabar, su habitación completamente diferente a la de invitados. Las paredes pintadas en un tono lavanta pastel y muebles blancos perfectamente ordenados y limpio, con una cama de dos plazas con mantas blancas a juego con los cojines también negros.
- Todo es muy bonito ¿Lo has decorado tú?- pregunta Dario sorprendido.
-No, ojalá- responde riendo -Mi hermana. Antes lo había hecho yo pero después de un año viviendo aquí, mi hermana decidió cambiar la decoración, no le gustaban mis ideas- dice Christopher riendo sin ganas.
-Se nota- Responde Dario inconciente.
-¿Se nota que no lo he decorado yo?- pregunta Christopher finguiendo indignacion.
-Si- responde Dario con timidez riéndose.
-Que sepas que me has ofendido- Christoher niega la cabeza llevandose la mano al pecho -Venga vamos a cenar que la pizza ya estará hecha- vuelven a la cocina para empezar a comer la pizza que habían preparado.
Después de una amena cena, con una pizza casera y una buena conversacion, vuelven a la habitación para irse a dormir. Dario se encuentra nervioso llevaban dos semanas comprometidos y estaba dispuesto a dar ese paso.
Christopher abre el armario para sacar una camisa vieja y dársela a Dario a modo de pijama.
-Estarás cómodo con esto- le dice Christopher con amabilidad.
-Gracias- responde Dario mirando la fina camisa negra que Christopher le había dado. "¿A modo de pijama algo tan caro?" Se pregunta palpando la tela.
-Te llevo a tu habitación- "¿Mi habitación?" se pregunta Dario levantando la mirada de golpe confuso . Dario se lleva la camisa al pecho y sale de la habitación de Christopher junto a este para dirigirse a la habitación que estaba justo al lado.
Al entrar en la habitación Dario se mostraba apenado. Pensaba que dormiría con Christopher, le apetecía dormir con él, se sentía en la necesidad de hacerlo.
-Estarás muy cómoda aquí cariño y lo que necesites me avisas- dice Christopher con amabilidad. Pensando que Dario no estaría cómodo durmiendo con él y no quería presionarlo pero no sé imaginaba lo que Dario quería de verdad.
-Vale, gracias- se limita Dario a responder, mirando a todos lados, no sabía cómo decírselo y se moría de la vergüenza "No querrá dormir conmigo" pensó Dario suspirando con tristeza.
-Buenas noches amor- dice Christopher acercándose a Dario para besar su frente.
-Buenas noches...- dice Dario con sus ojitos tristes mirando a los de Christopher a modo de súplica. Pero Christopher lo interpreto a modo de "me gustaría estar solo" Christopher se va a retirar de la habitación cuando en un momento de valentía Dario dice.
-Chris... yo...- Dario se interrumpe inseguro.
-Dime cariño- Dice Christopher girándose.
-No nada, da igual- responde Dario jugueteando con sus deditos.
-Tienes que decirme las cosas cielo... lo que quieras, dime- dice Christopher acercándose a el para agacharse ante Dario levantando su barbilla para obligarle a mirarlo.
-Es que... yo pensé que dormiría contigo-
ESTÁS LEYENDO
La Cicatriz Que Me Dejas
RomanceChristopher Bellmonte Gallardo esta enamorado de Dario López Garcia desde hace un tiempo aunque sabe que este no siente ese profundo amor por el. Es un buen hombre que ha intentado conquistarlo con sus detalles y alagos, sin embargo un detalle comp...
