Capitulo 18

89 4 0
                                        


Christopher miraba a su prometido sin saber que decir. Solo oía su corazón latir con rapidez de pura ansiedad e incertidumbre "me va a dejar" pensaba creyéndose la película que lleva haciéndose toda la mañana.

-Amor, ¿por qué no me has dicho que ibas a venir?-

-Por qué quería darte una sorpresa- responde el joven mientras que siente Christopher bajar sus manos por sus brazos despacio, para sujetar las manos de Dario con ternura. -Y me la has dado, quería hablar contigo- dice sonriendo.

-No hacía falta que los despidieran- intenta hablar Dario.

-Si hacía falta, no puede ser que se comporten así con alguien que venga al bufete, no me gusta la prepotencia- dice Christopher con seguridad.

-Pero tendrán una familia que mantener... hijos, facturas que pagar- intenta hablar Dario aun mas apenado con cada palabra que decía, los había despedido por su culpa, por defenderlo no le parecía justo. -Cariño... se van con una buena contribución y una carta de recomendación de nuestra parte, no te preocupes. Encontraran trabajo pronto- dice el acercándose a su prometido.

-Chris pero...- intenta hablar Dario.

-Amor...- le interrumpe Christopher llevando su brazo a la cintura de su prometido para acercarlo a su cuerpo cuidadoso -¿Has venido para hablar de nosotros o de personas ajenas?- pregunta Christopher acunando las mejillas de su prometido, mirándolo a los ojos con suma ternura, intimidando al joven poniéndolo nervioso. Christopher acerca su frente a la de su novio y lo mira a los ojos haciendo que Dario se sonroje y que también lleve sus manos a las de su novio.

-¿Estas ocupado?- pregunta Dario con timidez

-Para ti nunca estoy ocupado...- Cuando llegan a la última planta, Christopher sujeta la mano de su novio y salen por la puerta del ascensor, para entrar en una sala amplia de madera, donde habían dos puertas una enfrente de la otra. En una esta Maria y en la otra una chica de pelo moreno y tez blanca muy atractiva. Ambas escribiendo a toda prisa en el ordenador. En cuando Maria se da cuenta de que el ascensor se habia abierto, desvía la mirada y se encuentra a Dario completamente avergonzado y a su jefe intentando disimular una sonrisa.

-Hola Maria...- dice Dario con dulzura aún de la mano de Christopher. Maria se gira y enseguida sonríe de oreja a oreja.

-Dario- dice Maria con alegría levantándose de su silla para acercarse a él dándole un abrazo -¿Por qué has tardado en venir?- dice Maria separándose del joven extrañada.

-Desde mi casa he tardado una hora y para entrar he tenido algún problema- dice Dario con cierta timidez.

-¿Tu sabías que iba a venir?- pregunta Christopher mirándola con cierta ofensa.

-Claro jefe. ¿No lo sabias?- responde María con seguridad.

-No guapa. No sabia- responde Christopher finguiendo fastidio -¿Y por qué no me has dicho nada?- pregunta Christopher.

-¿Y por qué iba hacerlo?- pregunta mirando a Dario con complicidad.

-Estás estás tú muy rebelde últimamente- le responde Christopher divertido señalando con el dedo. A lo Maria se ríe negando con la cabeza.

-Bueno mis amores... Os dejo a lo vuestro que yo voy a lo mío- dice Maria dándole un beso en la mejilla a Dario, para volver a acercarse a su mesa -Que tu novio me despide- comenta sentándose a lo que Dario se ríe. Christopher suspira y lleva a su prometido a su despacho volviendo a coger la mano.

La Cicatriz Que Me DejasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora