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Jimin ignoró a Jungkook por toda la semana a pesar de que el pelinegro se acercaba para hablar con él.

Finalmente no salió a ningun lado y se disculpó con Hyuna quien lo volvió a invitar a otra fiesta.

Trató de comunicarse con Taehyung y Yoongi pero era imposible, asi que se concentró en su trabajo.

Prendió su laptop y buscó sus carpetas para despejar su mente. Leyó los mails de su jefe y sus amigos en Busan a quienes extrañaba mucho en esa época.

Había perdido a su familia desde chico y su abuela lo crio hasta que comenzó la universidad y ella murió. Después su primo lo encontró y siendo parte del grupo todo fue mejor.

Su cumpleaños se volvió algo sin importancia para él pero no para los amigos. Siempre se reunían y le festejaban en grande para que el rubio se sintiera feliz.

Se armó una salida para el día y así recorrer lugares de gastronomía típicos de la ciudad y otros coreanos para ver cual le quedaba mejor.

Se bañó y alistó y llevó su cámara profesional para sacar miles de fotos.

Paseo toda la mañana y se divirtió con los colores y detalles mientras desde dos ángulos diferentes dos personas lo seguían.

La morocha se había quedado furiosa con él y quería sacarlo del camino a como de lugar.

Mientras Rose vigilaba de cerca a quien ella creía su nuevo cuñado, y estaba fascinada con él.

"Llamada de Koo"

*Hola hermanito. A que no sabes a quien estoy viendo jugar con peces?*
-A quien Rose?-
*Al rubiecito lindo*
-Donde está?-
*En la tienda del Señor Choi. Tiene una risa contagiosa y se lo ve muy bien*
-Ya voy para allá-

La rubia se rie de su hermano y sigue viendo como Lisa intenta acercarse a él.

Rápidamente se mueve hacia la tienda para ver como la morocha arrincona del cuello a Jimin.

"Soltalo ya, estúpida!"

Lisa se sorprende y lo deja para arremeter contra ella pero Jungkook interviene.

"Andate!"

El rubio mira todo con sorpresa y se levanta de golpe.

"Estás bien Jimin? Te lastimó?" Se acerca y lo toma de la cintura y el rubio se pierde en su mirada.

"El cu-cuello, me duele" no deja de verlo.

Lo revisa y ve la sangre bajar de los raguños que Lisa le hizo.

"Lo siento bonito" se acerca mas a él y sus respiraciones ya chocan.

"Todo esta bien?" Interrumpe el Señor Choi y rompe la burbuja de los chicos.

"Si bien" responde Rose por los dos. Se despiden del Señor y salen de la tienda.

"Jimin yo quería disculparme y hablar con vos sobre lo que pasó... Sé que la actitud de Lisa no fue buena para nada y no quiero que te moleste mas, asi que me voy a encargar de ella"

"Esta bien... Yo quiero que me deje en paz, solo eso"

"Invito el almuerzo, como disculpas y..."

"Genial, muero de hambre" dice Rose y Jimin ríe.

Fueron a un lugar poco concurrido y pidieron comida variada.

Rose hacia chistes para aligerar el ambiente y Jungkook quería que la tierra lo tragara pero le encantaba oir la risa de Jimin.

"Bueno, ahora si me voy... Koo llevalo a la tienda de tatuajes y presentale a los demás" sonríe.

"Lo hago enseguida" se rie.

"Bye rubio, nos vemos por ahi" le da un beso en la mejilla.

"Chau Rose, nos vemos" le sonrió.

Salieron por caminos separados y visitaron algunas casas de arte coreana hasta llegar a la tienda de tatuajes. Los dos reían y compartían cosas y Jimin se sentía feliz como hacia mucho no estaba.

"Esta es mi tienda" le abre la puerta y ambos ingresan.

Se escucha ruido de la máquina tatuando y es Joy quien sale y saluda.

"Hola Koo, termino en media hora"

"Joy, esta bien. Él es Jimin" lo señala y el rubio saluda con su mano.

"Oh, hola. Bien en un rato los acompaño"

Vuelve a su lugar y la máquina se escucha de nuevo.

"Tenes tatuajes?" Pregunta Jungkook para salir del silencio.

"Si tengo, uno en las costillas, uno en la muñeca, y en mis brazos..." Mira los dibujos en las paredes.

"Si me mostras tus tatuajes te muestro los míos"

Jimin se carcajea pero asiente. Siguen hablando de cosas indistintas pero muy cómodos y Joy finalmente sale con el cliente y conversan ahora los tres.

Volvieron después de pasear por una hora mas, cuando se despiden en el piso de Jimin.

El rubio entra para dejar las cosas que había comprado en su lugar y golpean su puerta.

Abre sin poner la traba pensando que era Jungkook y se queda helado al ver a la morocha con ojos rojos y la cara hecha una furia.

"Quiero que te alejes de Jungkook o no te va a gustar nada lo que te voy a hacer!" y desaparece en un parpadeo.

Jardín Japonés (Kookmin)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora