capitulo 3

2.4K 167 0
                                        

Al día siguiente, desperté a las 12 del mediodía. Sentí que había dormido demasiado, pero todavía me sentía cansada Decidí meterme a la ducha, y después de unos 15 minutos, me vestí con un conjunto cómodo, sin pensar mucho en nada más

De repente, me di cuenta de que aún tenía una carta por abrir. La última. La tomé con un suspiro y comencé a leerla.

Regulus A. Black

Hola, Bella. ¿Cómo has estado? Yo no he estado bien. Tú eras la única razón por la que sobrellevaba lo de ser Mortífago, pero sé que todo esto es por tu seguridad, por lo de Voldemort o tu... "amorcito". Sé que no puedes devolverme la carta, por tu seguridad, pero quiero que tengas esto

Al final de la carta, vi que había algo más, me quedé mirándolo un momento era un collar

Un colgante en forma de luna creciente, con una pequeña piedra brillante en su interior. No supe qué pensar, pero empecé a sentir una presión en mi pecho Regulus había sido una parte importante de mi vida en su momento

Después de leer la carta de Regulus, me di cuenta de que ya eran las 12:30. Tenía ganas de explorar Alaska, así que decidí aprovechar la tarde para conocer un poco más de este lugar

Estaba en Denali y el Parque Nacional me llamó la atención. Fue increíble. Por un momento, logré olvidarme de Edward, de las palabras que aún resonaban en mi mente: "Ya no te amo." Esas palabras que me martillaban constantemente, pero en ese momento, decidí no pensar en ellas

Pasé el resto de la tarde recorriendo el parque, admirando la naturaleza, el paisaje impresionante, y me sentí algo más tranquila. Al final, cuando el parque cerró, decidí volver a mi habitación por lo que me alejé un poco, me concentré y me aparecí de vuelta en el hotel.

Después de un rato, llamé para pedir comida a la habitación opté por una ensalada con agua de limón, algo ligero al terminar de cenar volví a cambiarme a un pijama para irme a dormir

Cuando desperté, ya eran las 2 de la tarde del día siguiente había dormido mucho más de lo que esperaba, los días se fueron alargando, y las ganas de seguir adelante que alguna vez tuve, se fueron disipando. Durante los tres meses siguientes, me pasé encerrada en la habitación del hotel

Lo único que hacía era leer libros, ver películas o mirar las estrellas y algunas noches las auroras boreales

Lo único que se repetía una y otra vez en mi cabeza era cuando Edward me dejó y esas palabras: "Ya no te amo." Realmente dolían, cuando Edward se fue, una parte de mí se fue con él. Pero al final, decidí que tenía que dejar de ser débil. Jamás había llorado tanto por un chico, y aunque aún sentía el dolor, sabía que debía seguir adelante. Volvería a ser la Bella de antes. Me daría un día más de autocompasión y después ya no lloraría más por Edward. Necesitaba empezar de nuevo, y estaba dispuesta a hacerlo

Isabella Swan Donde viven las historias. Descúbrelo ahora