Remus Lupin
Hola, Bella. Sé que hace mucho no nos escribimos y te pido disculpas por eso, pero en serio te extraño mucho. Se me hace muy difícil no verte en las mañanas en el Gran Comedor, ayudando a Canuto y a Cornamenta, y luego a todos nosotros cuando Minnie nos regañaba. Te extraño mucho, pero sé que todo esto es por tu seguridad, por lo de Voldemort. Aunque aún no nos dices por qué te busca, sabes que siempre estaremos para ayudarte.
Adiós, Bella. Ah, y Sirius está pensando en hacer otra broma, así que prepárate para escuchar algo interesante cuando volvamos a encontrarnos.
Al leer la carta de Remus, no pude evitar sonreír, aunque la tristeza me invadía. La familia que había dejado atrás, esos amigos que me conocían tan bien, me hacían falta más de lo que quería admitir. Pero también sentía que debía mantenerme alejada para protegerlos, sobre todo después de lo que había leído en la siguiente carta dándome la razón
Albus Dumbledore
Señorita Swan, lamento informarle que Tom Riddle está cada vez más cerca de donde usted se encuentra. Le recomiendo que considere mudarse a un lugar más seguro por su bienestar.
Esas palabras me dejaron completamente estática. Las leí una y otra vez, como si esperara encontrar que cambiara el mensaje. Pero no había nada, lo que más temía, lo que había estado huyendo, se acercaba más y más. Tom estaba tras de mí, y lo peor de todo, era que ya sabía que no podía quedarme quieta
Después de un largo momento dejé la carta sobre la mesa y decidí que tenía que irme de inmediato, no podía poner en peligro a papá, así que rápidamente me puse en marcha. Hice una maleta con lo esencial y le dejé una nota
"Papá, Tom está cerca de encontrarme. No te preocupes por mí, solo cuídate mucho. Quema esta carta después de leerla Te amo."
Apreté la maleta, tomé una respiración profunda y me dirigí a donde sabía que podía estar a salvo, al menos por un tiempo Alaska. Me aparecí en un hotel de cinco estrellas
—¿Qué habitación desea?— me dijo la recepcionista con voz monótona
—Una suite, por favor-
—Claro, es en el piso 4, habitación 345. Aquí tienes las llaves-
Tomé las llaves sin decir mucho más. Simplemente asentí y me dirigí hacia el ascensor. Llegué a la habitación y, nada más entrar, dejé mi maleta al lado del armario. Me tumbé boca abajo sobre la cama, cerrando los ojos por un momento. El agotamiento me invadió por completo
El problema fue que me quedé dormida casi de inmediato.
Cuando desperté, me di cuenta de que ya era de noche. Me senté en la cama, estirando los brazos y sintiendo el cansancio en todo mi cuerpo. Decidí que debía comer algo, así que llamé al servicio a la habitación. Pedí una pasta con Coca-Cola, algo rápido para no perder más tiempo. Cuando me la trajeron, comí en silencio, pensando en todo lo que había dejado atrás.
Luego me metí a la ducha, estuve allí unos 30 minutos, después me cambié y me puse una pijama cómoda aunque no quería dormir, mi cuerpo simplemente no podía seguir despierto. Me acomodé en la cama, apagando la luz
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Isabella Swan
FanfictionDespues de que Edward me dejo estube en depresion un tiempo hasta que ellos vinieron y me ayudaron a superarlo
