Hoy amanecí por fin en mi casa, me metí a bañar, y me pasé una hora en la ducha, pero no me importó después me sumergí en el jacuzzi y me relajé mucho
Me puse lo primero que encontré y al ser temprano, ya eran las 9 de la mañana. Me dirigí a la cocina, preparé el desayuno, que era fruta fresca y haciendo unos hot cakes. Después de terminar, me di cuenta de que eran las 11:10; había tardado mucho, pero estaba pensativa. Quería investigar la zona, sobre todo porque sospechaba que podía haber un clan de vampiros cerca
Decidí por fin ir ya a visitar a mis vecinos, los Denali, y ver si podían ser ellos, ya que mi casa estaba alejada de los muggles, y la de los Denali estaba aún más apartada. Eso me recordaba a los Cullen, pero si ellos se fueron y me olvidaron, yo también haría lo mismo
Agarré las llaves del Audi y me dirigí a la casa de los Denali. Al llegar, toqué el timbre. Me abrió una mujer que no aparentaba más de 23 años, con el cabello largo y rubio su piel completamente pálida, Medía alrededor de 1.68 metros, y sus ojos dorados, como los de un vampiro vegetariano, eran el primer indicio de lo que realmente era al parecer mis sospechas eran ciertas aunque era bueno que por lo que veo en sus ojos se alimenta de animales
—Hola, mucho gusto, soy Isabella Swan, soy tu vecina y espero hacer un trato-
—¿Tú eres la vecina que está cerca de nosotros? —me preguntó
—Así es, y sé lo que son- dije sin mucho rodeos ya tenía suficiente con mis problemas para agregarle vampiros
—¿Cómo? —preguntó, desconcertada.
—Sé que son vampiros —dije con firmeza— Lo digo en plural porque supongo que son más y por tus ojos, veo que tu alimentación no se basa en humanos, sino en animales-
—Vampiros... no existen... creo que estás alucinando —se hizo la desentendida yo solo rodé los ojos
—Deja la farsa. Mira, lo único que quiero es estar segura ya que no quiero que ningún vampiro me moleste ni me intente matar. Por eso quiero saber cuántos son y si podríamos hacer un tratado de paz, por decirlo de alguna manera-
La rubia mostraba confusión.
—¿Cómo es posible que una humana sepa de la existencia de los vampiros?-
—Fácil —respondí sin dudar—Conviví con algunos-
—Soy Kate —dijo la mujer que ahora sabe su nombre —Bueno, si hacemos un tratado, no soy yo la que decide. Ven, pasa, llamaré a los demás que fueron a cazar para contarles lo que quieres hacer-
—Perfecto —respondí
Pasé a la sala y justo cuando entré, escuché la puerta abrirse
—¡Bella! —esa voz familiar me hizo girar
Era Alice.
—¿Bella, qué haces aquí? —preguntó sorprendida.
—¿Se conocen? —dijo Kate, claramente confundida.
—Sí, lamentablemente —respondí con tono molesto.
—Bella, pensé que te había pasado algo. Estos meses no he podido ver tu futuro-
—Pues aquí me ves, vivita y coleando —contesté, intentando mantener la calma
—¿Por qué estás aquí? Nos estuviste buscando —insistió Alice.
Kate solo observaba la conversación entre Alice y yo, sin entender nada.
—No, no los estaba buscando —respondí, sin ganas de explicarlo.
En ese momento, Rose y Emmett llegaron, y por el tono de sus miradas, seguramente ya sabían algo sobre lo que estaba pasando
—¿Ah sí? Y yo soy fea. Apostaría a que nos estuviste buscando —dijo Rose con sarcasmo
—Pues entonces eres fea, querida, porque no los estuve buscando —respondí sin pensarlo
—Si no nos estuviste buscando, entonces ¿por qué estás aquí? —preguntó Alice, con una ligera acusación en su voz
—Estoy huyendo —contesté sin dar más detalles
—¿Huyendo? ¿Huyendo de qué? —Emmett se mostró confundido
—No les tengo que decir nada. Ustedes se fueron de mi vida hace más de un año —respondí fría y tajante no esperaba verlos aquí
—Por suerte nos fuimos —comentó Rosalie, con una sonrisa amarga
—Miren, vine a hacer un trato —dije, levantando la mano para calmar la conversación— No quiero que ningún vampiro de su clan me ataque, y si ustedes están aquí, espero que sea más fácil llegar a ese trato-
—Nosotros no nos alimentamos de humanos —dijo Kate, para aclarar las cosas
—Bueno, los Cullen no, y tú, Kate, por tus ojos dorados, sé que tampoco te alimentas de humanos —respondí
En ese momento, los Cullen restantes llegaron, y todos me miraban con asombro. Había dos mujeres más y dos hombres, así que decidí presentarme
—Hola, soy Isabella Swan, para los que no me conocen, y vengo a hacer un tratado de paz-
—¿Qué? —dijo el patriarca de los Cullen, Carlisle, con una expresión de incredulidad.
Por suerte los demás que no sabía quiénes eran también tenían los ojos dorados
—¿Qué haces aquí, Bella? —preguntó Edward, con tono grave.
Al mirarlo a los ojos, solo quería llorar. En mi mente, las palabras se repetían: ya no te amo, será como si nunca hubieras existido. Y en cierto modo, lo había cumplido, porque ahí estaba, frente a mí.
—Miren, lo repetiré una vez más: ya no es de la incumbencia de nadie el porqué estoy aquí, ¿entendido?-
—Hola, Bella. ¿Por qué ahora no huelo tu sangre? —dijo Jasper, confundido
Era normal, ya que antes de venir, había hecho un hechizo para que mi sangre no oliera, por si los vampiros con ojos rojos estaban cerca. Pero todos los vampiros presentes aquí eran vegetarianos
—Es cierto, tu sangre no huele —dijo Carlisle, con una expresión pensativa.
—Vine aquí para ver qué tipo de vampiros eran. Son vegetarianos, y mi trato es que no se involucren en mi vida —dije con voz fría
—Bien, aceptamos —dijo Tanya, asintiendo
—Perfecto, adiós —respondí
Me dirigí a la puerta, pero antes de salir, Edward me agarró el brazo
—Bella, ¿qué haces aquí?-
—No es tu asunto, y si no quieres terminar mal, te recomiendo que me quites tus sucias manos de mi brazo-
Me soltó rápidamente, pero antes de que pudiera irme, dijo algo que me molestó profundamente
—Bella, tú no eres así-
—Lo era antes —respondí sin mirarlo
Me miró sorprendido, pero no dije más. Salí rápidamente y me dirigí a mi coche, arranqué el motor y me fui de allí sin mirar atrás.
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Isabella Swan
FanfictionDespues de que Edward me dejo estube en depresion un tiempo hasta que ellos vinieron y me ayudaron a superarlo
