Conversaciones

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—Tienes que soltar.

"Qué fácil lo dices. "—Pienso. Pero en su lugar respondo:

—Suelta tú a alguien a quien quieres mucho sabiendo que te va a doler lo indecible, que no habrá marcha atrás jamás y que tardarás en sanar eones.
Ah, ahora ya no suena tan fácil, ¿eh?

—Nunca dije que fuera fácil porque no lo es. Pero es absolutamente necesario para ti. Llámalo obligación o como te dé la gana, pero no puedes hacer lo que tus sentimientos quieren, sino que debes hacer lo que tus necesidades gritan.

PROSA SÚBITADonde viven las historias. Descúbrelo ahora