Chase
Resiliencia.
Era todo lo que siempre tenía cuando se trataba de ella. No había nada más que me llenara tanto el corazón que protegerla y amarla. Pero Skyler me había abandonado. Me había traicionado. Me había arrebatado la luz de mi eternidad.
Se esfumó de mis manos, entre mis dedos, como el agua, cayendo. Se llevó mi corazón con ella y mi razón de seguir viviendo. No me importaba qué tan trágico sonara. La vida no tenía sentido sin ella. Me había aferrado tanto a Skyler desde que la conocí, fue sin darme cuenta, y no quería que eso cambiara. Quería seguir aferrado, pero con ella aquí.
Me sentía aturdido por el dolor. La bala de plata aún estaba dentro de mí, y el dolor insoportable se expandía. Pero ni el dolor de una bala letal para vampiros se comparaba con el dolor que tenía por la traición de Skyler: ella se fue a voluntad propia.
Nos dejó. Nos abandonó.
Me abandonó.
Sam estaba a mi lado, recuperándose. Fue más fácil quitarle la bala a él, pero la mía estaba incrustada dentro de mi pecho. La debilidad se esparcía junto al veneno que pronto llegaría a mi corazón y lo detendría para siempre. Y eso estaría bien... morir. Morir porque no la tenía a ella.
Pero, a pesar de tanta rabia acumulada, había una última gota de esperanza de volver a verla. De salvarla. De hacerle entrar en razón.
Me costaba respirar. Me costaba seguir consciente. Ni siquiera sé cómo logré despertarme cuando Luke me abofeteó para que abriera los ojos. Todos los que se habían dormido ya habían abierto sus ojos antes de despertarme. Incluso Sam, quien estaba débil, pero también dispuesto a luchar.
Todos estaban sorprendidos por el abandono de Skyler. Pero nadie usaba eso como excusa para no luchar. Por más que el rencor y la impotencia nos invadía, todos teníamos un mismo propósito: traerla a casa de regreso. Todos querían ayudarla. No importaba qué hubiese hecho. Ella era Skyler. Mi Skyler.
Odiaba amarla tanto porque dolía como el infierno. Pero amarla había sido el mayor placer de mi vida.
No había camino de regreso. El día que la conocí, el resto del mundo acabó para mí. Ella me enseñó a tener otra visión. Pero yo creé una visión en la que ella sí o sí tenía que estar. No sabía cómo amar de otra manera. Esta es la manera que yo conocía. Y supe que, si hoy tenía que morir y permanecer eternamente en el infierno, lo volvería a hacer sin dudarlo.
No importaba si me quemaba o mi alma se desgarraba a pedazos. Por ella todo tenía sentido.
Apreté los dientes con tanta fuerza que pudieron romperse. Solté una queja y un insulto a Luke cuando intentó quitar la bala otra vez.
—Hijo de... —me detuve sin querer terminar la oración—. Estás incrustando más la bala, Luke.
Mi alrededor se veía borroso. Costaba mantenerme despierto. Tenían que quitarme ya mismo la bala. Podía sentir el veneno casi llegando a mi corazón.
—Tengo que ir a buscarla —repetí por décima vez.
—Estás débil para luchar. Ambos lo están —dijo Nate.
—¿Pretendes que no hagamos nada por eso? —Sam estaba enojado. Muy enojado. Más enojado que nunca.
—No, pero tengo un plan. Siempre tuve uno.
—¿De qué estás hablando, Nate? —lo miré como pude. Quería agredir a todos. Luke me estaba haciendo ver las estrellas.
Luke cambió de lugar con Jason, quien intentó quitar la bala con su mano. Solté una queja y muy merecido insulto a esa ex brujita de mierda que...
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Atracción Destructiva +18 | Libro 1 y 2
Romance¿Qué tan dispuesto estás para renunciar a tu vida por la persona a quien amas? Chase White convive con un pasado oscuro y perturbador con el que debe cargar por el resto de su vida. Skyler, por otro lado, no sabe su real identidad y lo peligrosa q...
