Katsuki está estresado
Pero puede decir que es solo algo pequeño e intenta mantenerlo ahí, en un problema diminuto.
—¡Quítate de mi camino, pedazo de mierda!
...O quizás no tanto como le gustaría.
—¡Tu te chocaste conmigo!
Katsuki no responde. Estaba de malas pero tenía mejores cosas que hacer y pensar que pelear con imbéciles que no sacan sus horrorosas narices de una estúpida novela rosa. Así que sale por la entrada de la escuela y se dirige a su casa.
Pensándolo bien, Katsuki reconoce que no era nuevo que el estuviera con un humor que detona ante el tacto o las mínimas idioteces humanas. Pero la constante quemazón en su pecho era una incomodidad fastidiosa que nunca en su jodida vida había sentido, era una molestia que hacía que su ira hierva a temperaturas exorbitantes en grados Kelvin.
Y esa jodida molestia fue causada por solo un sujeto.
Un sujeto con un ridículo cabello de arbusto y sucias manchas de tinta salpicadas en las mejillas.
Katsuki en este minuto las odiaba. Las detestaba, aunque su propia consciencia intentaba negárselo y es que todos esos días no pudo lidiar consigo mismo ante esa vomitiva distancia entre el y el nerd.
¿Por qué había surgido de todos modos?
Ah, claro. Por la puta terquedad de Deku.
Por su maldito silencio, por su asquerosa cobardía.
Deku le estaba ocultando algo, el lo sabía. Podía apostar su cabeza y sabía que no la perdería. El idiota multiusos del averno estaba guardando un secreto que le concernía, porque de lo contrario Izuku le habría soltado la sopa hace mucho.
No lo entiende y le enfurece no hacerlo.
Y le enfurece aún más que Izuku se escabulla como una vil rata.
Deku era jodidamente complicado por amor al averno.
Un imbécil complicado con una máscara en el rostro que lo empuja a un estúpido mundo de amistad que el no pidió. Un idiota complicado que le mira con una extraña tristeza cuando lo empuja y es que Katsuki era demasiado observador, había notado esas miraditas detrás de la máscara de Izuku, eran efímeras, solo era una cosa de un nanosegundo calculado y practicado pero Katsuki las notaba, nada se le escapaba cuando se trataba de su mejor amigo.
Pero ¿siquiera aún lo siguen siendo?
Katsuki lleva semanas, casi un mes o un poco más rumiando por una respuesta y llegó a la no querida conclusión de que tal vez ya no lo eran. Sin embargo, el rubio no iba a rendirse de buscar otra opción. Se negaba a aceptar que Deku ya no quiere ser su amigo.
Era impensable.
Pero...
Llevan tiempo sin hablarse, sin dirigirse la mirada ni en horarios de almuerzo, no hay mensajes, no hay interacciones en los videos que sube cantando, no hay absolutamente nada.
Y lo peor del asunto es que no habían discutido, el no había hecho absolutamente nada. Deku tan solo de un día a otro decidió ausentarse en los recesos, no contactarlo en las tardes con alguna imagen tonta, rechazando salidas cuando Katsuki reunía suficiente impaciencia para encararlo.
Pero nada funcionó y sigue sin funcionar.
Y eso lo enerva, le saca de quicio y solo quiere romperle el pescuezo a Izuku por causarle tanta mierda nauseabunda de emociones.
Son emociones que en este segundo donde se adentra a su casa no necesita porque sabe que le traerían problemas sino controlaba su lengua, sino controlaba su ira que haría prender la mecha de Bakugou Mitsuki.
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Deku
FanfictionLos amigos son almas gemelas. Los amigos son eternos. ¿No es así, Deku? _____ ▪NoQuirks!AU ▪Katsudeku ▪︎fluff ▪Advertencia: ▪︎ Ligero angst ▪Lenguaje vulgar ▪Muerte de un personaje ▪︎Slow burn ► Boku no hero academia le pertenece a Kohei Horikoshi
