𝐒𝐏𝐀𝐑𝐓𝐎𝐑 | "¡Carrete en mi casa!"
El pelinegro tomo de esa "agua" rara que había en la mesa mientras observaba a su primer amor bailar entre la multitud.
> Homosexualidad
> Social media¡!
> Spartor || Raptor Top! • Sparta Bottom!
> Chat Fake¡...
Un vaso con agua fue escuchado al ser dejado en la mesa de cristal. Miguel miraba en la nada mientras el mayor trataba de no estar nervioso.
––Bueno, mm, ¿Qué haces aquí? Digo, no me molesta pero...
––Quiero hablar sobre nosotros.
No lo quería escuchar, sabía que venía a decirle que nada ocurrirá con ellos, pero no lo quería escuchar, al fin y al cabo el nunca intento algo con el menor, siempre espero que él se atreviera a algo, algo que nunca pasó.
––Miguel... Ya sé que tú no sientes nada por mí, yo estoy bien con eso, tu amistad lo es todo, por favor...
––Me pongo tímido ––El mayor observo al menor que mantenía una pequeña sonrisa–– Siempre que estás cerca de mí me pongo tímido, ya que, me gustas y tu presencia, me pone los pelos de punta, me sonrojo fácil, nunca lo quise admitir y eso hizo que haga puras cagadas, decir que no siento nada por ti cuando lo siento todo, decir que soy hetero, decir que mis padres son homofóbicos, era porque no quería admitir que me enamore de un hombre, cuando aún pensaba que me gustaban las mujeres.
––Es normal, cuando uno es hetero, es súper raro sentirse de repente atraído por alguien de tu mismo sexo.
––B-bueno, solo venía a decirte que tú también me gustas, ahora me iré.
El menor se levantó con la misión de irse de ahí, no logrando nada, ya que el mayor lo tomo de la muñeca impidiendo que se vaya de la casa.
––Miguel.
Su respiración costaba pasar por sus pulmones, sintiendo que no podía respirar bien, la cercanía del mayor le gustaba, pero se sentía morir por tanto contacto.
––No te despediste.
Claro.
El menor se dió la vuelta decidido a solo dar un abrazo, pero cuando las manos del mayor fueron posadas en su cara supo que no solo daría un abrazo.
––Me gustas mucho y me gusta que tú lo sepas.
Un beso delicado fue dejado en sus labios, movimientos leves eran, dulces y tierno a la vista, pero era un beso lleno de deseo, que desde hace tiempo necesitaban.
Se separaron por falta de aire. Los dos mantenían una sonrisa de extremo a extremo, Miguel se fue nervioso del lugar, dejando a Javier solo con una sonrisa mientras tocaba sus labios, recordando cada tacto, cada palabra, sintiendo como su corazón latía cada vez más fuerte.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.