Décimo escrito (Segunda parte)

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Algunas clases pasaron con normalidad con Wei Ying viéndose apasible era raro ya que normalmente todos lo verían alrededor de Lan Wangji como un niño pequeño en busca de atención pero es que sentía que si se acercaba demasiado ese día en especial lo incomodaria, escribir tantas cosas cursos no fue una buena idea pero no se arrepentía.

–Wei Ying... ¿Estás bien? Estás muy pálido_ hablo alguien acercándose a su mesa que se encontraba solitaria tenían la hora libre ya que el maestro aviso a última hora que no llegaría por un imprevisto con su familia.

–Eh..._ dijo alzando su vista al otro, había Sido muy silencioso por lo que no lo escucho ponerse frente a él_ Oh sí estoy bien, no te preocupes estoy muy bien Lan Zhan_ contesto rápidamente_ solo estoy un poco aburrido así que pensaba en cosas_ no podía decirle que era.

Él Lan solo lê miraba interrogante no le creía nada en lo que acababa de decir, Wei Ying siempre había Sido transparente con él así que sabía que algo andaba mal, estaba más que distraído y aburrido_ Me quedaré aquí porque enserio no te ves muy bien hace un rato estabas pálido y ahora rojo... ¿Tienes fiebre o escalofríos?_ pregunto con la intención de tocar su frente aunque al final se frenó con vergüenza, quien se estaba creyendo para querer tocarlo así nada más.

Wei Ying casi sentía esa suave caricia y aunque la quería sentir de verdad se obligó a retroceder era muy vergonzoso siquiera pensar en el Lan tocando su mejilla y besándolo, era descabellado ya que el Lan no se interesaría en él de esa forma_ claro jeje gracias por tu preocupación_ contestó después de un rato de silencio.

–No hace falta agradecer yo quiero estar aquí_ solamente respondió Wangji sin poder mirarlo a los ojos, su corazón comenzó a acelerarse cuando le sonrió tímido con las mejillas rojas, una sensación ya no tan desconocida.

La tensión se sentía en el aire incluso en la hora del almuerzo con Wei Wuxian junto a Yanli y Wen Qing, necesitaba un poco de calma para su corazón.

–Wei Wuxian tú escribiste esa tercera confesión ¿Verdad?_ más que pregunta por parte de la Wen era para confirmar que lo conocía lo suficiente.

–¿Porque piensas eso Qing-Jie?_ pregunto el Wei sonrojándose a más no poder volviéndose tímido sin siquiera poder verla a la cara.

–Por dios vas a negarlo cuando te veo babeando por Lan Wangji y con la cara tan roja como un tomate_ regaño ella, iba a seguir pero la suave mano de su novia la hizo enfocarse en lo que quería_ ¿Porqué no le has dicho que llevas enamorado de él desde hace dos años?_ pregunto pues no veía a Wei Wuxian como un cobarde quizás era denso y por esa razón no se daba cuenta de lo obvio.

–Porque él no sentiría lo mismo por mí_ respondió a Wen Qing junto a Yanli se dijeron densidad en su mente, era un tonto al igual que Lan Wangji por no hablar de la inmensa atracción que sentían mutuamente de frente limitándose a coquetearse como si fueran novios.

–Si tú lo dices, pero deberías pensarlo ya leíste hay varios que estarían dispuestos a estar a su lado también_ sí, sí quizás estaba siendo un poco dura pero quería darle celos y que se lo confesará, ya era mucho tiempo haciéndose de la vista gorda con esos dos así que ahora era momento de darle un empujón grande.

Estás palabras hicieron que la sensación en el pecho de Wei Wuxian se acentuará se estaba muriendo de celos y lo peor es que él no lo sabía ni se daba cuenta, quizás era su culpa como decían por no decirle y ser claro.

Todo ese día tuvo que soportar ver a Lan Wangji rodeado de gente tanto de chicas como de Chicos Al menos cerca de él como si apenas se hubieran dado cuenta de lo hermoso e interesante que era, por suerte su hermano estaba junto a él.

El ChismografoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora