No solo hay adictos al cigarro o al alcohol, hay adictos al dolor, adictos a la comida, o al hambre, adictos a la soledad, o a la angustia. Hay adictos a otra persona y hay adictos a su propio ego...
No solo hay adictos al cigarro o al alcohol, hay adictos al dolor, adictos a la comida, o al hambre, adictos a la soledad, o a la angustia. Hay adictos a otra persona y hay adictos a su propio ego...
Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora