El humo era tan denso que Percy apenas podía ver algo, se oían disparos a diestra y siniestra, el semidios caminaba con su guardia en alto en caso de que se encontrara con algún adversario.
-¿Brett?- escuchó un voz cerca, era Laurie - Brett, ¿dónde estás?-
Buscó de donde venía la voz de mujer lobo, miró en todas las direcciones hasta que pudo divisar a Laurie, estaba de espaldas, se dió la vuelta lentamente hasta que se dió cuenta de un hombre armado acercandosele apuntando directamente a su cabeza. Percy se apresuró a interceptar al hombre pero Scott le ganó, se avalanzó sobre el humano, tirandolo al suelo, tomó su casco, retirandolo agresivamente.
El semidios observó como el alfa usaba sus garras para comenzar a desagarrar el abdomen del humano, sangre empezaba a surgir de la boca de su victima, incluso el rostro de Scott se deformaba, Percy creyó que era algun efecto de la luz pero algo en su interior le decía que no era así. Llegó el punto en el que le retiró el pasamontañas de la cara y se preparó para también desgarrar el rostro del hombre.
- ¡Scott!- gritó
El alfa regresó en si, su rostro perdió los rasgos monstruosos aunque había atisbos de sangre manchando sus facciones. El télefono del asesino vibró, avisando así de un nuevo mensaje; Scott lo sacó y le mostró al mercenario.
"Se cancelan todos los contractos.- El Benefactor."
Ver ese comportamiento en Scott le hizo recordar como es que él había actuado en el Tártaro, comprendía como es que ese sentimiento se apoderaba de las personas en el momento indicado, esa fuerza primitiva y violenta que los hacía actuar de la manera más oscura.
A Percy le aterraba esa parte de él.
Recordó la expresión de miedo en el rostro de Annabeth, ese terror en sus ojos cuando vió lo que le hacía a Ahklys; pero el semidios no sentía miedo de Scott, sentía simpatía. Sabía que Scott no era una mala persona, por lo que sabía del chico no había conseguido su poder matando a otro alfa, él se había ganado ese poder gracias a su voluntad.
No quería que Scott sucumbiera a sus deseos más oscuros. Esperaba que no lo hiciera.
Percy apartó a Laurie, llevandóla con Brett. Todos los de la manada de Satomi, Derek, Braden y Chris se agruparon, casi no creían que todo hubíera acabado.
- ¿Terminó? - dijo Kira - ¿Realmente terminó?-
Scott asintió.
Percy suspiró, por fin todo estaba en paz... Al menos para los semidioses.
Cuando Annabeth regresó a la comisaría Lydia le gritaba a su télefono.
- ¡La llave! ¡Usa la llave!- decía la Banshee
La semidiosa se acercó, en la pantalla estaba el rostro preocupado de Malia.
- ¿Encontraron como desactivar el código?- le preguntó la rubia
- Eso espero.-
- ¡Lydia! Se detuvo, todo se apagó.- dijo Stiles recuprando su teléfono.
Annabeth corrió por la computadora de Lydia y cuando la abrió en lugar de la lista se encontraba un mensaje:
"Se cancelan todos los contractos.- El Benefactor."
Lydia sintió el aire salir de sus pulmones, dando un suspiro de alivio.
- Se acabó.- le dijó al humano
La rubia soltó una carcajada, por fin podrían salir de ese maldito pueblo.
La Banshee terminó la llamada, se abalanzó a Annabeth por un abrazo, por un momento pensó que la rubia era su querida amiga cazadora, solo por un segundo. Cuando se dió cuenta de lo que hacía la soltó.
ESTÁS LEYENDO
The Outsider. (PJO & TW)
FanfictionBeacon Hills es un pueblo donde abunda lo sobrenatural. Percy Jackson estaba abrumado. Recién salido de una guerra y con uno de sus amigos cercanos caido en batalla decide tomarse un respiro de la vida divina. Pero, ¿Por qué nunca las cosas le salen...
