HABLAR

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Después de dos semanas largas y abrumadoras, por fin quisiste hablarme, pero no te dejé hacerlo.

No iba a caer tan bajo. No de nuevo.

Te olvidaste de mí, ¿y querías que actuara como si nada hubiera pasado?

«Joder, sé que soy patético, pero no es para tanto.»

Puedo decir, por fin, que ya me cansé de llorar. Me cansé de lamentarme y de sentirme deplorable, de rogarle a un Dios que no tiene misericordia de mí por un amor que nunca será correspondido.

Ohm, puedo decir que ya me rendí, aunque eso ocurrió hace mucho tiempo. Solo era yo aferrándome a ti porque ya no tenía adónde ir.

Ohm, ahora... por fin podré olvidarte. Podré hacerlo, porque me cansé y, esta vez, es definitivo.

Juro que esta decisión no es como aquellas veces en las que lo decía por decir. Esta es de esas ocasiones en las que simplemente ya no puedes más; de esas en las que te das cuenta de que, si sigues sufriendo, poco a poco caerás en un vacío donde solo queda adaptarse a la oscuridad, donde no existe una salida.

Estoy cansado emocionalmente, como todas las veces que lo he dicho, pero esta vez mi cansancio se convirtió en ese tipo de agotamiento del que ya no puedes recuperarte, ese en el que hasta mover un dedo resulta demasiado difícil.

Demasiado dolor. Demasiado amor.

Tengo que hacerlo. Necesito hacerlo. No puedo seguir pasando por alto todo esto, porque hay odio albergado en mi corazón. Un odio injustificado. Un odio injusto.

Odio seguir siendo el único que sufre mientras tú eres feliz con ella.

Odio tener que escucharte todos los días decirle que la amas.

Odio sentir este deseo de vivir en una realidad donde ella no exista, solo porque tiene algo que yo no.

Odio no poder estar contigo.

Odio este amor.






DANI

Ella || OhmNanonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora