Desde pequeño la gente se ha ido, pero mí pregunta nunca fue "¿se van por qué tienen otros lados que visitar?"
En la inocencia de un niño siempre pensará cosas más dolorosas que luego atormentan al adulto a futuro, disculpándose vaciamente cuando el daño y dolor pasó, cuando la herida dejó una gran cicatriz. Tanto en mí piel como en mi alma."Perdón" haz repetido tantas veces esa palabra que tienes seca la garganta, tantas veces que llego a llorar en cada una de ellas, tantas que mí niño interior sigue diciéndote "te amo, quédate otro rato" pero... sin embargo sigues yendote estando presente.
Quisiera escuchar un "te quiero" sincero.
Quisiera escuchar un "felicidades" luego de haber conseguido una buena calificación.
Quisiera escuchar un "estoy orgulloso de ti" luego de oír tantas veces tus insultos por fallar.
La gente suele decir que los niños jamás podrán ir al infierno, pero yo viví bajo golpes y marcas que llenaron mí mente y cuerpo, suplicas y llanto como castigo, silencio doloroso y tú presencia omnisciente en mí vida; me han hecho visitarlo millones de veces.
Hubiera deseado que sí existiera alguien que te hubiera enseñado a cumplir tú verdadero rol paterno y materno. Pero es tarde ya, la herida está con puntos pero de vez en cuando vuelve a abrirse tragicamente, a veces con una notoria infección y otras con un leve sangrado.

ESTÁS LEYENDO
Llamándome.
RomanceDestruye el corazón de un artista y te convertirá en su mejor obra.