Continuación de "Nuestra rota historia"
Amy, despues de su historia con Kai Anderson, es enviada a investigar a un asesino en serie, para esto se hospeda en el Hotel Cortez, donde conocerá al excéntrico dueño, quien se robara su corazon.
Sin embargo...
Ramona llegó al hotel y en cuanto puso un pie dentro de este, James, Liz e Iris la interrogaron.
-Ya callense, Amy está bien, va a estra en el hospital una semana, despues le darán el alta.
James se fue a sentar al sillón derrotado con su vaso de Whisky en la mano. Iris y Liz se fueron, sabian que Ramona debia hablar con él.
-James, ella está bien, no debes preocuparte. Ramona se sentó al lado de el. -Es una chica fuerte, por oo que me dijeron su mano fue apuñalada, tiene 2 costillas rotas y un esguince.
James estaba mirando al vacío, de pronto se levantó y lanzó el vaso al piso.
-MIERDA! NO LA PUDE PROTEGER, CASA VEZ QUE INTENTABA SALIR DE AQUI VOLVIA A LA PUERTA, ESTE ES UN MALDITO INFIERNO, NO PUDE PROTEGER A LA MUJER QUE AMO!
El grito retumbó por todo el hotel, las almas lo escucharon.
Ramona seguia sentada. -James, por fin estas pagando por tus pecados, es una tortura no poder ayudar a quien amas. Ramona se levantó y se fue.
James durante esa semana pensó en matar a Amy en el hotel, de esa forma estaria con él para siempre pero eso no lo diferenciaba de Kai, él queria lo mejor para ella y vivir ahí no lo sería. . . .
Pasó la semana, Walter y Oliver cuidaron mucho de Amy, no permitian que nadie externo la visitara.
Llegaron los 3 al hotel, Amy apenas podia moverse por lo que la trasladaban en silla de ruedas.
-Este lugar de verdad es aterrador- Dijo Walter en la puerta.
-La gente que trabaj dentro son buenas personas, eso lo compensa- Amy miró a su jefe.
-Am... vamos a entrar o nos quesaremos aqui toda la vida?-Oliver empujo la silla de Amy y entraron.
Al llegar notaron que todo el vestibulo tenia tulipanes rojos.
-Amy, cariño, que bueno verte- Liz se acercó.
-Hola Liz- se saludaron de beso.
-Como estas pequeña?- le reviso el rostro el cual tenia magulladuras.
-Mejorando, Liz ellos son Oliver mi compañero y Walter, mi jefe.
Liz miró a Walter, le gustó enseguida y este se sintio incomodo.
-Bueno, llevaremos a Amy a su habitación- Llevaron a la chica hasta la habitacion 64.
Abrieron la puerta y estaba todo preparado para que Amy descansara, habian apoya brazos en la cama, la pared e incluso en el baño para que la joven se pudiera desplazar con seguridad.
-Vaya, parece que el dueño sabía que necesitarias todo esto- dijo Oliver.
-Nuestros huespedes son nuestra prioridad- los tres miraron a la puerta y James estaba apoyado en la puerta, no le gustaba para nada que dos hombres estuvieran cuidando de Amy.
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