3.

165 15 0
                                    

Paso el tiempo, unos dos años ,tal ves más desde que lo conocí, pero ya las cosas no son como antes.
Estoy pensando en terminar nuestra relación, parece que todo paso tan rápido, pero creo que seria lo mejor para nosotros.

Me siento sola, y Mori solo esta muy distanciado de mi por razones que desconozco.
Chuuya se encuentra demasiado ocupado en otros asuntos ,que no tiene tiempo como para venir a verme y animarme un poco, me manda mensajes de vez en cuando diciendo que pronto se desocuparía . Sabia que Chuuya se preocupaba por mi, yo ya lo conocía antes de que se una a la Port Mafia, así que le sorprendió un poco verme aquí, juraba que él me había olvidado , pero él me demostro que no.

Aburrida decidí salir a caminar un poco.
Salí a buscar la salida de aquella base de la Port Mafia.
Reconocía muy bien las zonas, siempre había hombres de negro que me preguntaban si estaba bien, después de todo sigo siendo la novia de Mori.
Tal vez si termino la relación con él tendría otro trato de parte de sus subordinados, pero estoy segura que Chuuya seguiría en contacto conmigo.

Terminé por salir y comencé a recorrer las calles de Yokohama, me sé al revez y al derecho todas las calles de esta zona.
Mas que todo por las cafeterías y supermercados donde venden buen café.
Seguía caminando, pasaba por parques, centros comerciales, restaurantes y también veía muchos hogares.
Pero ya tenía un rumbo a donde ir.

El cementerio .

Ese lugar que desprendía un aura triste por todas esas personas que estaban bajo tierra, aunque se veia muy bien por la vegetación que rodeaba la zona.
Yo llegué, baje las escaleras de la entrada y mire todas las tumbas. Nombres de personas que no conocía, pero que tal vez tuvieron una muerte dolorosa o tal vez una muerte pacífica.
No tan lejos se encontraban dos tumbas que conocía muy bien.

-Hola, mamá, papá..

Sabía que no me iban a responder, pero hablar como si me escucharán era reconfortante.
Murieron en un accidente de auto, aún lo recuerdo. Me dejaron a una temprana edad y tuve que vermelas yo sola.

Miré para percatarme que no había nadie en el cementerio, solo miré para asegurarme de que no había nadie ya que era raro ver algo de gente aquí.
Gire a la derecha y no había nada, pero cuando gire a la izquierda, noté una pequeña colina con un arbol, para subir había una bonita escalera, toda esa parte se veía muy bonita con la vegetación.

Pero no solo habia eso.

Vi a una persona, un joven con cabello castaño oscuro, recostado en la tumba que se encontraba en aquella colina con sombra.
De por sí era la primera persona que veía aquí en el cementerio, pero esa persona se me hacía extrañamente familiar.
Lo miré demasido, intentando averiguar de quién se trataba. Llevaba una gabardina larga color arena, pantalones beige,zapatos color marrón y también vendas que se podían ver en parte de sus brazos y pecho.
Se ve alto y le calculo una edad como la mía.

Lo miraba mucho y aprovechaba que estaba recostado con los ojos cerrados.

Mis intentos no sirvieron.

Solo me quede pensando en aquel hombre mientras lo miraba de nuevo.

Lo miraba y lo miraba, pero después ese castaño despertó y conectamos miradas.

Sus ojos...sus ojos son preciosos como el café, ese marrón como el café de la mañana.
Él me miraba extrañado, no se que estaría pensando de mí.

Me quede mirando sus ojos durante 10 segundos y luego, me avergonzé y aparte la mirada.
Caminé, caminé hacia la entrada intentando disimular, sintiendo aquella mirada de ese castaño con ojos café.
Ahora como me lo quito de la cabeza?

Tal ves un café me ayudaría.

Intenté buscar la cafetería mas cercana, pero aunque me sabía todo de memoria ,ese chico me hacia olvidar las cosas.
A que sabría el café de sus ojos?
Un café americano sin duda.
Eso iba a pedir.

---Narradora

Dazai reconoció al instante de quién se trataba, él se sorprendió al notar a la chica.
No pensó que su reencuentro pasaría tan pronto.
Él se encontraba feliz en el fondo, él quería ir y hablar más contigo.
No tenía que actuar de mala manera, lo que menos quería ahora era perderte otra vez. Él ya te hubiera sacado de la Mafia hace rato, pero sabia que no era su decisión y lo respetaba.

No perdió mucho tiempo y salio detras de ti, claro, sin antes despedirse de su amigo que había ido a visitar.

-Lo siento, Odasaku, pero el amor de mi vida se va a escapar otra vez, y no pienso perderla. Seguro que muy pronto los dos vendremos a visitarte..

Caminó e intento ir a su ritmo sin que ella se diera cuenta que la estaba siguiendo.
La siguió por todas esas calles de Yokohama sin importarle a donde iba, solo la seguía.
A veces tenía que parar y esconderse de alguna manera, ya que esa chica sospechaba de que alguien la estaba siguiendo.
Paró y vio como la chica entró en una cafetería, sus sospechas eran ciertas.
Ella tenía una pasión por el café.
Siempre lo sospechaba y lo que le decía Chuuya lo comprobaba.

-Y dime Chuuya, que es lo que tienes ahí?
-Que te importa idiota
-Chuuya, es importante! Necesito saber que es lo que voy a destruir!!!
-INFELIZ!!!!Habla lo que quieras.
-Esta bien, esta bien Chuuya-Kun, pero me lo puedes decir?
-Idiota, es solo un café americano.
-Bien, me lo regalas?
-EH? cómprate el tuyo, vagabundo.
-Oh esta bien, pues vete enano.
-NO ME DIGAS ENANO, TE VOY A MATAR MALDITO.
-Como si pudieras, Chuuya.

Eso solo era una pequeña prueba de tantas que había recopilado el castaño.
Y bueno, Rampo también le ayudo en eso a cambio de unos dulces.

Era un experto en seguirla y al ver que estaba de espaldas, se sentó delante de esa gran ventana de la cafetería que quedaba al lado de la puerta de entrada.
Por su suerte un pequeño banco se encontraba ahí, en ese parque que estaba en el lugar perfecto.

La iba a esperar? Si.

Iba a ver todo lo que hacía.

Él mismo sacaba conclusiones por todo lo que veía y bueno, el tiempo que te demorabas era algo sospechoso.

En realidad la razón por la que estabas ahí es que seguias pensando en el. Se te hacia familiar ese hombre y lo querías descifrar.
Era algo de lo que Dazai no estaba conciente.

Dazai no lo sabía, y según él, tu demora demostraría que lo descubriste y como lo tímida que puedes llegar a ser, te quedarías en la cafetería hasta que él se fuera, él estaba a punto de entrar, pero grande fue su sorpresa cuando te animaste a salir.

Oh el se escondió como pudo, seguro de sus sospechas pensó en entrar . Terminó por esconderse atras de un señor que estaba leyendo el periódico.

-Lo siento!

Por suerte no lo descubriste.

Dazai recordaba todo lo que había sucedido contigo hace 4 años, recordaba tu manera de actuar cuando él se acercaba a ti , haciendo que te pongas nerviosa.
Recordaba todas las veces que hablo contigo y todas las veces que él te dio una que otra flor que tenías que ocultar de Mori.
Y algo que nunca olvidaría fue la pequeña oportunidad que tuvo de despedirse de ti, con un par de besos que él, estaba seguro que nunca olvidarías.

-Mi dulce y hermosa ______~, no sabes las ganas que tengo de verte

Café, Dazai x lectora- Bungo Stray DogsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora